domingo, junio 26, 2011

SI TUTI...

Sin Temor… Ni Favor…

Si Tuti…


Luis H. Arthur S.

Yo, al igual que tantos otros durante demasiados años nos hemos hecho la misma pregunta: ¿Por qué los judíos iban mansitos y resignados a su fúnebre destino en el régimen hitleriano? ¿Acaso no sabían o adivinaban cuál sería su penoso destino? ¿El ir resignado como mansos corderos, les prometía acaso salvar vidas, obtener compasión, ser mejor tratados? ¿Será condición humana el anularse ante el que nos maltrata, y reconocerle como amo y señor? ¿Somos hechos para que nos traten a patadas?
Hemos visto como los pueblos sólo se quejan, se viven lamentando, no piensan, temen y salvo excepciones, esperan que sea otro quien les resuelva sus reales o ficticios problemas, aguardan y añoran un ser providencial, incorruptible, que los va a reivindicar, a hacerles justicia, a sanar todos sus males, a traerles progreso. No importa que ese ser soñado sea astilla del mimo palo cuyas punzadas enconan, haya sido su socio, apañando abusos, depredador juntos en el poder, basta con que enérgicamente pregone, eso, pregone y publicite sin pruebas ni planes racionales, que ha cambiado, que rompió con los injustos, que se “convirtió”, que ya es otro, sin que se nos ocurra pensar que somos nosotros los que no hemos cambiado nuestros olvidos e incapacidades, y con ello le damos vida y posibilidades, con nuestra inacción, abulia y cobardía. Que la naturaleza de los seres y de las cosas, es muy difícil que cambie. Que son mayormente como actores en busca de aplauso y fama. Y sabiéndolo queremos olvidar que el tigre es depredador aunque quiera lucir como gatito faldero.
Si es condición humana, sicología de grupo, que ante el horror ancestral de las guerras y sus atrocidades, preferimos someternos sumisos y permitir abusos, tras una paz ficticia, sin reaccionar más que en muy contadas ocasiones, a revivir esos espantos, expulsar, escarmentar y hasta exterminar a los sin compasión se burlan de todos, a los que abusan de un poder usurpador que vulnera la Constitución, las leyes y las normas, y con cuentos de hadas, hablando bonito, con bellos argumentos vacíos, nos arrullan y duermen y hasta soñamos en cama de espinas, y en un desmedido afán de poder y riquezas sin límites, embarcan a su pueblo en un viaje social y económico que luce peregrino y sin retorno.
Cuando ya tienen que irse, anillan a su disidente igual, al Balaguer de Trujillo, quien si tenía algún buen deseo, maniatado y rodeado por los corruptos que les salen hasta en la sopa, va a preferir respirar y transigir a morir asfixiado y quedar en el camino. ¡Los nudos gordianos solo con cuchillo se zafan!
Un anillo perverso que controla, repele la justicia, el necesario rendimiento de cuentas, y que quiérase o no, si llegara, sería una continuación de lo mismo, un paréntesis, un preparador del camino de retorno triunfal y salvador del Báez moderno, igual que el otro, el rival con bozal, que habiéndolo hecho mal, ahora quiere volver para dizque hacerlo bien. ¡Si Tuti…!
Somos lo que somos y nos merecemos lo que tenemos y lo que vendrá. Es nuestra obra quizás equivocada, pero de nadie más. La pregunta de la pasividad judía, aun persiste.
Sto. Domingo, R.D.* luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com 26 /IV/2011

1 comentario:

José Antonio Vanderhorst-Silverio dijo...

"La única cosa necesaria para que la maldad triunfe es que los hombres buenos no hagan nada" - Edmond Burke.