jueves, abril 25, 2013

Simplicidad

Segunda actualización. Por qué necesitamos santificar la desregulación del mercado de comercialización de electricidad.

Por José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D.
Consulting engineer on systems architecting
Servant-leader Dominican and global citizen
30 de marzo, 2016

Desde la crisis del petróleo de 1973 se reconoció que la industria eléctrica verticalmente integrada global debía ser reestructurada, introduciendo la desregulación del mercado de comercialización. Por ser una industrial verticalmente integrada, en República Dominicana la CDE debía desaparecer.  Era así que se eliminaría el creciente botín electoral que la CDE le ofrecía a la democracia representativa. Hoy sabemos que la desregulación lleva a la democracia directa donde cada cual podrá co-crear su experiencia de cliente sin necesidad de representante alguno.

Por la tan desesperante situación de los apagones, las primeras señales de la desregulación y la democracia directa llegaron muy temprano en el mundo a la República Dominicana. Esto ocurrió cuando el gobierno permitió a los consumidores comprar soluciones  individuales en un mercado realmente libre para disminuir en muy poco tiempo el daño ocasionado por los recurrentes apagones. No solo la clase media se benefició con una mejor experiencia del cliente que aumentó su poder adquisitivo. Muchos pobres también accedieron a una nueva experiencia mucho mejor que la de la clase media por medio de inversores fabricados en patio. En ambos casos la innovación fue muy relevante.

Sin embargo, se implantó un proceso de capitalización basado en estándares internacionales que reestructuró el sector eléctrico global satanizando la desregulación para dar ventajas con regulaciones que privatizan las ganancias al capitalismo de amiguetes internacional y socializan las pérdidas a los clientes regulados y a la sociedad local en general. Las fallas que no se hicieron esperar llevaron a un miope Acuerdo de Madrid que revivió la CDE en la CDEEE para dar ventajas al aumento del tamaño del Estado Dominicano que se debió reducir con la desregulación y reponer el botín electoral que sirve a los gobiernos, hasta para intentar mantenerse en el poder.

Pero la desregulación no se hace con el capital financiero de corto plazo en que impera el dinero. La desregulación se hace con el talento que introduce la innovación y que llegará con la Ley Sistémica de Electricidad para impulsar el capital productivo de largo plazo.

A seguidas aparece un cuadro comparativo de la propuesta elaborada por Edwin Guerra de Smart Energy en apoyo a una transición de nunca acabar con la Ley General de Electricidad y una transformación para desregular el sector eléctrico con una Ley Sistémica de Electricidad.

Primera actualización. Lo simple: los votantes de todo el mundo necesitan santificar la desregulación de los mercados. La desregulación de los mercados fue satanizada y en vez de menos regulación lo que se hizo fue imponer más regulaciones diseñadas para beneficiar el capitalismo de amiguetes y los gobiernos cuyo tamaño se ha vuelto excesivo para extender la democracia representativa de la civilización industrial en actividades que no se justifican. Los mercados regulados en exceso se volvieron fantásticos para el capitalismo de amiguetes y los gobiernos, pero fatales para el resto de la sociedad..




Es así como han llevado al mundo a una creciente desigualdad, a una depresión económica y a un gran desequilibrio en la relación Estado mercado. El primer ejemplo de dicha desregulación que corresponde a la democracia directa del mercado sistémico está diseñada para impulsar una Ley Sistémica de Electricidad que dará oportunidad a la gente de aumentar su poder adquisitivo.

Ajustando su participación para responder y apoyar activamente el sistema entre todos, que incluye especialmente a los clientes (que hoy son llamados consumidores) es como todos los actores al por mayor y al detalle tendrán la oportunidad de ganar. Como se sabe, no hay que demostrar nada para constatar que la actual Ley General de Electricidad reduce el poder adquisitivo de mucha gente. Esta es otra colaboración de calidad, pero que se diferencia de las demás porque trae con ella algo simple: apuntala una importante colaboración de cantidad amparada en lo simple.

Tal colaboración de cantidad sigue lo que señala Jack Trout en el texto inicial de esta nota en lo que fue la columna semanal Liderazgo Sistémico (que se desmembró con el cambio del sitio web de acento.com.do). En vez de simplicidad, el título Capitulo 1, de la Edición Internacional, elaborada por Raúl Peralba y Raúl G. del Río, trata "Lo simple," que sigue con el subtítulo "Por qué la gente le teme tanto."

Desde el punto de vista de la colaboración de calidad que maneja lo complejo, es crucial leer dicho capitulo para entender que la gente se comporta como lo hace por algunos miedos, entre los cuales cita 7 de los más comunes: al fracaso, al sexo, a la autodefensa, a confiar en los demás, a pensar, a hablar y a la soledad. Trout destaca que "el no ser simple, o no buscar soluciones sencillas, es consecuencia del quinto de estos temores, el «Temor a pensar»."

A lo que ya aparece citado en el texto inicial que repetiré de acuerdo a esta otra versión del libro le agrego lo sigiente:
"...hay situaciones en las que el problema no está tan claro. Es el caso, en los últimos años, de Procter & Gamble; el especialista en marketing más reconocido del mundo. En un primer análisis, se podría suponer que su problema es cómo encontrar formas de vender más cosas. 
El problema de la electricidad es uno de los más complejos que existen, pudiendo ser clasificado como uno de los problemas perversos que se ha dejado de resolver con el pensamiento cartesiano que está excesivamente arraigado, que antes creí asociar a un problema sistémico y que más recientemente he redefinido como anti-sistémico. En efecto, para llegar a lo simple he tenido que aprender a pensar de otra manera, que es la del pensamiento sistémico con la que desaparece dicho miedo.

El Capítulo 1 concluye con "Un Resumen Sencillo: La complejidad no debe admirarse. Debe Evitarse." Entresacando lo siguiente del finalde dicho capítulo rescato lo siguiente:
La solución a ese problema era simple, aunque la implementación era un proceso complejo."

Desde luego, nuestros amigos de P&G no tuvieron miedo a la simplicidad, durante los últimos cinco años la han utilizado para aumentar su negocio en un tercio. Este es «El Poder de lo Simple». 
En efecto, saltando prácticamente todos los miedos que me quedaban en el proceso de llegar a lo simple por medio de un proceso muy complejo, que expliqué en septiembre de 2013 así:
Después de casi 20 años de preparación, el Dr. José Antonio Vanderhorst Silverio ha descubierto que puede identificarse como el primer ingeniero consultor en arquitecturía de sistemas del sector eléctrico. Solicitando recibir la confianza de los distintos intereses, para ejercer con probada capacidad sus servicios profesionales independientes equilibrados, se ofrece para ayudar a modernizar el sector eléctrico y así volverlo económicamente viable, tecnológicamente factible y socialmente deseable.

El Ing. Consultor afirma que al igual que casi todas las leyes de electricidad del mundo, la actual Ley General de Electricidad 125-01 podría ser económicamente viable y tecnológicamente factible, pero le falta ser también socialmente deseable. Peor que en la mayor parte del mundo, nuestro medio local hace que esa falta se vuelva socialmente insoportable.

Dice además que para constatar esa falta insoportable, basta reconocer la perenne presencia de los socialmente costosos apagones, así como los crecientes subsidios multimillonarios que eroga el Estado dominicano y que tarde o temprano los mismos segmentos de consumidores regulados y los mismos contribuyentes que carecen de exenciones deben pagar, por onerosos préstamos vía contratos amparados por el Estado, por la deuda externa o directamente vía precios excesivos debido a las grandes distorsiones existentes en las tarifas.

Sugiere que necesitamos una Ley General de Electricidad que igualmente sea socialmente deseable. Esto requiere hacer lo que nunca se ha hecho para aprovechar, por ejemplo, el Internet, tanto aquí, como en el extranjero, para impulsar la solución con la institución del mercado que permita reflejar los precios a corto y largo plazos en el tiempo y en el espacio.

El Dr. Vanderhorst Silverio dice que con la modernización la responsabilidad del Estado pasaría de fijar tarifas a los clientes regulados a asegurar la veracidad del precio de oportunidad del mercado a corto plazo (spot), por ejemplo, cada hora, en el lugar de referencia al por mayor. Los demás precios se calcularán según las condiciones de la red eléctrica en cada hora.

Al ser de los pioneros en completar el mercado y hacerlo funcional, con el desarrollo del mercado minorista de electricidad, para cambiar la matriz de la demanda hacia el ahorro de electricidad, esa ley contribuirá al desarrollo del país. Además del mercado local, que debería generar nuevos negocios y empleos que al reforzarse entre sí impulsarán una austeridad virtuosa, eventualmente los que sean exitosos en ofrecer componentes para un servicio eléctrico sobresaliente tendrán también oportunidades de exportación de bienes, servicios y sistemas al mercado internacional. 
Como prueba del inicio de dicho proceso, están la presentación que hice en el Instituto Dominicano de Tecnología Industrial (INDOTEC), el 28 de marzo de 1996, "Rol y Participación Privada en el Desarrollo del Sector Eléctrico de Potencia Dominicano," así como la publicación del trabajo de fondo "Necesidad de una Política Integral de Electricidad para la República Dominicana," en el Volumen II, de la Agenda Nacional de Desarrollo: "Planes de Acción para las Diez Principales Prioridades,"

Mucha de la complejidad que se ha mantenido durante todo este tiempo se debe al grave error de definición del problema como la prioridad "Suministro de Energía Electrica Estable, Suficiente y a Costo Razonable," que es lo que mantiene viva todavía a la CDEEE y que está consignada en la Ley 1-12 de la Estrategia Nacionalde Desarrollo.  Es simple reconocer que las energías renovables quedan de inmediato descalificadas desde el inicio con dicha prioridad. Al respecto, la prioridad debe cambiar a que el sector eléctrico global sea "económicamente viable, tecnológicamente factible y socialmente deseable."

Abierto a los ajustes que sean necesarios, con una actitud científica orientada a la acción, esta colaboración de cantidad pretende simplificar lo que se necesita saber:
A nivel global se necesita una Ley Sistémica de Electricidad que aumenta el poder adquisitivo de la gente por ser económicamente viable, tecnológicamente factible y socialmente deseable. Al contrario, impuesta por los neoliberaleses las leyes vigentes de electricidad son anti-sistémicas y por eso permiten que los país tenga crecimiento económico, pero que no llega al pueblo, por ejemplo, la Ley General de Electricidad 125-01 de república Dominicana, que resulta ser socialmente indeseable. 

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Simplicidad

Liderazgo Sistémico 







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José Antonio Vanderhorst-Silverio

Consultor Sistémico

Sobre mí

Diseñador del Modelo Marco de la Electricidad Con Valor Agregado.
Miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana.
Miembro Vitalicio Senior del IEEE

Simplicidad

No cabe ninguna duda que la simplicidad es uno de los conceptos importantes para el desarrollo de las organizaciones, con o sin fines de lucro. Aunque parezca lo contrario, la simplicidad es un concepto esencial para esta columna “Liderazgo Sistémico.”

Verán que es esencial porque la simplicidad, que difícilmente se descubre de la noche a la mañana, es imprescindible para generar el apalancamiento sistémico positivo que impulsa un salto dramático (breakthrough) en los resultados de las organizaciones. Sin ese impulso es muy difícil que las organizaciones sean auto sostenibles a largo plazo, pudiendo solo subsistir con ayuda externa.

Jack Trout, el autor del libro “El poder de la simplicidad en los negocios,” McGraw-Hill, 1998, del cual poseo una versión en inglés, tituló el primer capítulo algo así como “simplicidad: porqué la gente le tiene tanto miedo.” En ese capítulo Jack concluye con el mensaje: “La complejidad no debe ser admirada. Debe ser evitada.”

Sin embargo, dice también en un ejemplo de ese mismo capítulo “esta solución del problema fue simple, aunque ejecutarla fue un proceso complejo.” Ese ejemplo refleja una de las importantes evidencias de las empresas sobresalientes que Jim Collins y su equipo sacaron a flote durante una meticulosa investigación de cinco años,  que resultó en el libro “Empresas que sobresalen,” Editorial Norma, 2002. De más de mil compañías de las 500 de Fortune, solo 11 pasaron una difícil prueba de estar 15 años siendo al menos buenas y dar un salto dramático para mantener un desempeño sostenible durante los próximos 15 años.

La relación con el liderazgo sistémico aparece en el capítulo “El volante y el ciclo fatal.” El volante es el que impulsa el apalancamiento sistémico positivo. La falta de apalancamiento sistémico positivo da como resultado el ciclo fatal que resulta en organizaciones insostenibles.

En los dos primeros puntos claves del resumen de ese capítulo, Collins dice en primer lugar que “las transformaciones de buenas a sobresalientes les parecen dramáticas o revolucionarias a los que ven las cosas desde fuera; pero los que están adentro las ven como un proceso orgánico acumulativo. La confusión de los resultados finales (dramáticos) con el proceso (orgánico y acumulativo) trastorna nuestra percepción de lo que realmente funciona a largo plazo.”

En segundo lugar, dice que “por dramático que sea el resultado final, las transformaciones de buenas a sobresalientes nunca se realizan de un solo golpe: no ha habido ninguna acción definitoria, ni gran programa, ni genial innovación, ni golpe único de suerte, ni momento milagroso.” Parecería que todo se reduce a la innovación incremental. Nada más alejado de la realidad.

Collins y su equipo de investigación están en lo correcto. La diferencia estriba en el contexto con el que una firma realiza una innovación radical al hacerse cargo con una cultura de disciplina de una inmensa complejidad para llevar la simplicidad que desarrolló a lo interno al contexto del cliente.

El equipo define esa simplicidad como el concepto del erizo que la organización necesita descubrir como parte de una cultura de disciplina que sigue la siguiente secuencia: personal disciplinado, pensamiento disciplinado y acción disciplinada. La simplicidad surge como resultado del pensamiento disciplinado que desarrolla el personal disciplinado. La innovación radical nace solo después que se descubre la simplicidad.

Asimismo, presentan gráficamente el concepto del erizo como la intersección de tres círculos que representan: 1) en que puede ser uno el mejor del mundo; 2) que mueve su motor económico; y 3) que lo apasiona profundamente. Completar el proceso de la cultura de disciplina se concentra en mantenerse, llueva, truene o relampaguee, en todo momento en esa intersección de la simplicidad.

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El poder ejecutivo acaba de someter un Proyecto de Ley que crea el ministerio de Energía y Minas, a la luz de la Ley 1-12, del 25 de enero de 2012, que establece la Estrategia Nacional de Desarrollo. No creo que haya mejor oportunidad para empezar a aplicar el artículo Simplicidad, tanto a la Ley 1-12, como al referido Proyecto.

Relativo a la simplicidad que se necesita para que el sector eléctrico se vuelva sostenible, sugiero que vean esta noche, 26 de abril, 2013, la entrevista que conduce el señor Darío Cuba en el programa Los Poderes, que se difundirá esta misma noche a las 11:00 PM, en el canal 19, Cinevisión.

Cinevisión transmite en Internet en http://www.tvgratisya.com/ver-cinevision-19-en-vivo/









  • Francisco Mejia
    Make everything as simple as possible, but not simpler.

    Albert Einstein 

    • But it takes discipline people, doing discipline thinking.







  • Dinapoles Soto Bello · Université de Caen Basse- Normandie
    La clave, José Antonio:

     "El equipo define esa simplicidad como el concepto del erizo que la organización necesita descubrir como parte de una cultura de disciplina que sigue la siguiente secuencia: personal disciplinado, pensamiento disciplinado y acción disciplinada. La simplicidad surge como resultado del pensamiento disciplinado que desarrolla el personal disciplinado. La innovación radical nace solo después que se descubre
    la simplicidad".
  • Miguel Artiles · Mejor comentarista · Yes
    Jose Antonio, como siempre sin desperdicio. Francisco Mejía trae también una frase sin desperdicio y dicha por un personaje incuestionable.
    Pero me pregunto, esta el País Dominicano preparado para recibir una solución mas que simple, sencilla?.