sábado, junio 22, 2013

Subsidio US$ 1,600 millones: ¿Cuál quiebra? ¿Cuál hoyo?

Ligeramente editado, lo que sigue son los primeros tres comentarios (de cuatro en este momento) que coloqué en el grupo de Facebook MENTIRAS Y VERDADES - VERDADES A MEDIAS debajo de la discusión iniciada por Juan Felipe Evertsz Espaillat con el asunto "El Estado pierde Mil 600 millones de dólares cada año por los contratos eléctricos que conforman el Acuerdo de Madrid...GRACIAS A HIPOLITO..JEJE."

El primero dice así: "Al igual que en otras situaciones, el problema eléctrico dominicano sigue las reglas de que en las grandes crisis se esconden grandes oportunidades. La diferencia entre la renegociación de los contratos con los generadores con la renegociación amistosa del gobierno con la Barrick es que en la segunda había oportunidades con beneficios para repartir, mientras en la primera lo que hay para repartir son pérdidas, debido principalmente a la Ley General de Electricidad. Para cambiar la situación y encontrar que repartir es necesario cambiar la Ley General de Electricidad. Entrando un poco en las complejidades que no se pueden entender en pocas palabras, eso es lo que trato de explicar en la nota Otra renegociación amistosa.

En el segundo comentario invito a unirse al Grupo de Facebook Por Ley Eléctrica Justa, cuyo resumen dice ". Este grupo es un reflejo de la necesidad de una legislación eléctrica justa. Esa justicia es primero a nivel local y luego internacional. El propósito debe ser el máximo bienestar social. 115 miembros."

Después de ese segundo comentario, Jose Isidro Frias hizo dos de cuatro intervenciones: La primera dice "Y queda la figura de la QUIEBRA...." y la segunda "Mira, no creo que exista país tercermundista que pierda US$1,600 millones y 'la casa pierde y se ríe'....ya fuermaos ejemplo de escarnio o burlas internacionales. Además como se cubre un hoyo así en nuestra economía anualmente ???'" El resto de esta nota repite lo que dice el tercer comentario:

¿Cuál quiebra? ¿Cuál hoyo? Ya dije arriba como se cubre ese hoyo: cambiando la Ley de Electricidad. Lo que sigue no tiene vocación para seguir o iniciar un nuevo debate alrededor de los 1,600 millones de dólares. Véanlo por favor como una breve historia. Como dijo Carnot, no tengo tiempo para hacerla más breve.

Para empezar después de haber sido Director de Planificación en la CDE en 1988-89, yo he venido estudiando este problema desde 1993 cuando me pasaron un borrador del proyecto de Ley General de Electricidad para estudio y opinión. Después de eso opiné sobre cientos de borradores hasta que se convirtió en Ley en 2000.

Ese gigantesco subsidio es el resultado de algo muy complejo que no se puede entender buscando la causa y el efecto en el mismo tiempo, espacio y contexto como Facebook nos induce a creer. No obstante, voy a tratar de ofrecerles algo que puede parecer suficientemente sencillo.

Yo tengo muy claro que no hay necesidad de un debate. Para mí ya todo está ampliamente debatido. Hasta donde he podido comprobar, solo uno de los tres modelos de alto nivel del sector eléctrico produce sinergia positiva (que es de donde sale la riqueza que mencioné en un comentario anterior) y ese debe ser la base de una Ley General de Electricidad. Ese modelo mantiene un monopolio en las redes que no se deben duplicar y pasa la comercialización a la competencia privada. La clave es dotar la demanda de elasticidad para que la oferta y la demanda ayuden a definir precios razonables a corto y largo plazos.

Antes de 1972, los precios de la empresa eléctrica verticalmente integrada bajaban año tras año en los Estados Unidos. Había sinergia positiva a causa de bajo precios del petróleo y el aumento de la economía de escala de generación. El regulador no tenía mucho que hacer y todos estaban contentos.

Sin embargo, a partir del 1972, la integración vertical dejó de producir sinergia positiva y con ello la posibilidad del estado para repartir esa sinergia otorgando monopolios. Es así como vuelven la electricidad un problema político. Desde 1992, cuando los Estados Unidos reestructuraron su industria lo hicieron para proteger el status quo, mantuvieron una industria eléctrica con sinergia negativa al mantener la demanda sin elasticidad.

Este es el origen de la quiebra de las distribuidoras. Dada todas las ventajas que se le otorgaron a los generadores (y que luego aumentaron al controlar el Organismo Coordinador), solo dos empresas participaron en el concurso de las EDEs de las 22 que retiraron los documentos de licitación que ahora resulta evidente debió ser declarado desierto. No es de extrañar entonces que las distribuidoras de electricidad han estado quebradas desde antes del 2000.

Muchos clientes han quebrado y siguen quebrando especialmente aquellos que no aguantan una electricidad que le roba el valor que puede producir su negocio si no hubiera tantos apagones. Al principio se vendió la idea de que los apagones no se podían compensar, pero ya basta de ese abuso. Una de las claves de la solución es identificar quien no cumple y marcharle. La tecnología está disponible para hacer eso y mucho más, generando negocios y empleos dignos.

Para colmo, AES en EdeEste y Unión Fenosa en EdeSur y EdeNorte se encargaron de empezar a quebrar las Edes y luego se convirtieron en generadoras cuando los gobiernos se hicieron cargo de ellas para comprar a los votantes. Los incentivos que provee la Ley General de Electricidad es que no haya capacidad suficiente reservas de generación para poder presionar con el paga o apaga. Sin embargo, esa estrategia que quiere adoptar el gobierno con la idea de cambiar a una matriz barata de generación, se olvida que los costos de inversión en generación habrá que pagarlos también.

Hace falta que la CDEE presente un estudio que demuestre sin lugar a dudas que ese plan es un plan de mínimo costo al largo plazo sumando todos los costos de inversión, operación, mantenimiento y de desabastecimiento. Pero sucede que contrario a los tiempos de la energía barata, no es posible pronosticar con certeza a largo plazo. Si fuera posible los generadores privados hubieran hecho las inversiones, porque no son brutos. En estos tiempos, es necesario mirar también las oportunidades para aumenta la eficiencia en la demanda para reducir las necesidades de generación. Pero ese es un espacio del mercado no del estado, donde la CDEEE no tiene necesidad de ser y que se resuelve a corto plazo en vez del largo plazo.

Desde antes de la capitalización, el problema eléctrico siempre ha estado principalmente en la distribución. No tiene sentido invertir en generación sin tener claramente encaminado resolver el barril sin fondo de la distribución. En realidad a quien le cabe en la cabeza que pueda existir competencia en un mercado entre ofertas. Desde chiquito aprendí que los mercados funcionan con oferta y demanda.

Hasta que no separen las distribuidoras en negocios regulados de redes y negocios competitivos de comercialización privados (no ligados al presupuesto) que quiebran si no hacen el trabajo que tienen que hacer seguiremos con lo mismo. Con unas pérdidas por hurto de 25 por ciento o mas del total tenemos una fuente de riqueza grandísima a recuperar (digamos 20%) en dos o tres años. Pero para eso hay que tener el valor de hacer lo que nunca se ha hecho cambiando la institución del estado pro la institución del mercado poniendo dolientes privados que se emburujen con generadores privados.