miércoles, julio 01, 2015

Resumen propuesta del Dr. Vanderhorst Silverio sobre el Pacto Eléctrico para ser socializada en la ACRD Versión Final

La transformación del sector eléctrico al capitalismo sobresaliente podría empezar ahorrando mucho más de US$400 millones anuales al país para seguir ahorrando muchísimo más en el futuro

José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D.
Ingeniero Consultor en Arquitecturía de Sistemas
Servidor-Líder ciudadano dominicano y global
Santo Domingo, D.N., 5 de marzo, 2015

“Nunca podrás cambiar las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, construye un nuevo modelo que haga que el modelo actual sea obsoleto.” – Buckminster Fuller

Esta es la síntesis de La Propuesta de la Electricidad con Valor Agregado que hace que el costosísimo modelo actual sea obsoleto a nivel local y también global. Consistente con la Navaja de Occam, que se interpreta, por ejemplo, con que “lo que puede hacerse con menos supuestos se hace en vano con más,” La Propuesta para la redefinición del Pacto Eléctrico divide el nivel superior de la arquitectura del conjunto de la industria eléctrica global en dos grandes partes:

1) las redes eléctricas de transmisión y distribución se reintegran y se mantienen reguladas; y

2) se crea un mercado sobresaliente de comercialización en que los mercados mayorista y minorista se refuerzan entre sí en un círculo virtuoso abierto a la competencia con la mínima intervención del Estado.

Coordinando esas dos grandes partes para que se refuercen mutuamente también en un círculo virtuoso, las redes se expandirán al mínimo costo a largo plazo, mientras que el mercado amparado con la garantía de la información cada vez más barata se expandirá para agregar el máximo valor a largo plazo con el propósito de aproximarnos entre el conjunto de ambas lo más posible al máximo bienestar social.  Espero que la Academia y los académicos acordemos unirnos para evitar el debate y así pasar a un diálogo generativo para ofrecer La Propuesta a la sociedad local e internacional.

Esto se hace porque el modelo que hizo exitosa la industria eléctrica verticalmente integrada de amplia implantación global, por ejemplo, el modelo que amparó la CDE se alejó crecientemente del máximo bienestar social desde 1972 cuando se perdió la garantía de la energía barata. Era esa garantía junto al creciente aumento de la economía de escala de generación la que permitía definir tarifas estables a largo plazo cada vez más bajas con la expansión al mínimo costo de todo el conjunto que incluía los costos totales de inversión, operación, mantenimiento y desabastecimiento (apagones). Desde entonces hasta la fecha ningún modelo en el mundo se aproxima lo suficiente al máximo bienestar social porque siguen suponiendo (estén conscientes o no) que la generación debe seguir en el centro de la industria sin disponer de la garantía de la energía barata, cuando la garantía de la información barata pone al cliente en el centro de la misma.

Es bien conocido que en el capitalismo actual hay generalmente dos posiciones, que se corresponden con la derecha y la izquierda, que han aceptado la existencia de que las fallas del mercado eran admisibles en la civilización industrial porque los costos de información eran muy elevados. Esta podría ser una humilde contribución: el  capitalismo sobresaliente disuelve esas posiciones y conduce a desarrollar un proceso hacia mercados cada vez más perfectos amparados en la garantía de la información barata donde los políticos públicos y privados dejan de tener excusas para intervenirlos (y corromperlos) manteniendo la desigualdad vertiginosa de la que hablaremos abajo que nos lleva hacia atrás al escenario de la Segunda Edad Media que identifiqué en la Conferencia Magistral del 2012. Es así como se puede pasar de los Estados grandes que han venido creciendo rápidamente con el paso del tiempo a Estados que dirigen y gestionan con sabiduría lo imprescindible: estos son los Estados minimalistas que nos llevan hacia delante a la próxima Edad Dorada.

El capitalismo sobresaliente se basa en la innovación institucional que integra dicho Estado minimalista y mercados justos que no fallan para que todos tengan la oportunidad de ganar, gracias al desarrollo del apalancamiento sistémico, que podría empezar con el punto de apoyo de nuestro sector eléctrico. Es así como se evita el debate inherente en las estrategias de terreno en que los intereses creados siempre dominan.

Lo que sigue es el resumen de la reinterpretación al sentido común del Jobsismo (en reconocimiento a la transformación institucional que ofreció Steve Jobs que aprovecha la garantía de la información barata) del discurso del presidente Danilo Medina del 27 de febrero en lo referente al Pacto Eléctrico que aparece en una nota del Blog Grupo Millennium Hispaniola desde ese mismo día. Con el empleo del sentido común del Fordismo (en reconocimiento a la transformación institucional que ofreció Henry Ford) que define el capitalismo actual, que según Steven Covey es superficial y manipulador, el gobierno de la República Dominicana está siguiendo una estrategia que sin lugar a dudas va a mantener protegidos los intereses creados, porque dichos intereses están definidos institucionalmente, por ejemplo, en la Estrategia Nacional de Desarrollo y en la Ley General de Electricidad.

Ahora que el capitalismo sobresaliente hace que el capitalismo actual se vuelva obsoleto tenemos la oportunidad de emplear el sentido común del Jobsismo, afín con la ética del carácter, para reinterpretar el discurso del presidente Medina y sentar las bases para poder cambiar a una estrategia de trayectoria que ampara la innovación institucional con La Propuesta que está por encima de dichos intereses creados y que lleva a la Innovación a nivel global. Sería como lo que el presidente Medina sugirió durante la campaña electoral del 2012 para hacer lo que nunca se ha hecho. Solo después que se definan dicha estrategia y la nueva Ley General de Electricidad se podrá definir el proceso de transición.

Con el capitalismo sobresaliente podremos empezar ahorrando en el corto plazo 400 millones de dólares anuales que envuelven una cifra muy conservadora que solo considera el 20 por ciento de ahorro de una parte de las pérdidas de la sociedad dominicana en el sector eléctrico por un mercado eléctrico muy injusto para los consumidores regulados, por contratos leoninos a los generadores, por corrupción sistémica, por hurto de muchos clientes, por un gran derroche de energía, por inversiones y gastos innecesarios, así como por otras causas, que estimo suman, solamente tomando en cuenta los costos del subsidio al referido sector y de los apagones a la población dominicana por encima de 2,000 millones de dólares anuales. Cabe aclarar que la corrupción sistémica es aquella en que el capitalismo actual envuelve a personas de múltiples instituciones locales y extranjeras que por sí mismas no es posible acusarlas de corrupción, pero que participan de un sistema de influencias que en nuestro caso está mucho más corrompido y que ha generado excesivos intereses creados.

Mucho más importante para los efectos de la socialización de La Propuesta es que lo anterior no incluye tampoco la oportunidad del desarrollo de innovadores que tengan la posibilidad de crear nuevas empresas y empleos dignos que impulsarán la reducción de la vertiginosa desigualdad que Thomás Piketty documentó en su libro El Capital en el Siglo XXI que primero surgirá en el sector eléctrico y mucho más importante posteriormente, por el ejemplo que dará a otros sectores locales e internacionales sobre los grandes beneficios de la transformación al capitalismo sobresaliente. Esta propuesta es diferente a la de Piketty que ofrece una respuesta Marxista al capitalismo tradicional para imponer un impuesto global a la riqueza que concentra la atención en redistribuir la riqueza en vez de impulsar todo el potencial innovador de creación de riqueza que ofrece el capitalismo sobresaliente.

Cabe notar que mientras la civilización industrial provee de forma natural cada vez menos oportunidades de empleos, como sucedió con la civilización agrícola, la civilización sistémica es donde están las mayores oportunidades, especialmente para que la juventud pueda participar como socios emprendedores en las redes de las cadenas de valor global organizadas para resolver los múltiples problemas sistémicos, especialmente en la Base de la Pirámide de la economía global, que es donde existe la mayor oportunidad de crecimiento mundial. Como se sugiere abajo cadenas de valor como esas ya superan las ganancias de las grandes empresas, que seguirán despidiendo personal ya que reemplazan empleos con tecnología en el proceso del Gran Cambio de civilización que nos toca vivir en este momento histórico del inicio de la cuarta revolución de la información, que tiene como precedente la tercera revolución de la información que se inició con la imprenta hace como 500 años.

Es con la estrategia de trayectoria, que la ACDR puede recomendar para su adopción para la transformación del sector eléctrico, la que permite a las organizaciones alinear los esfuerzos con base al diálogo generativo para primero cambiar la arquitectura superior para escalar y aumentar la velocidad de aprendizaje y así poder generar también innovaciones más valiosas en niveles inferiores de la arquitectura, que incluyen sistemas de gestión,  modelos de negocio y productos (y servicios). Es así como las redes de valor están en capacidad de superar a muchas grandes empresas de la civilización industrial en la civilización sistémica.