@jcheco59 Steve Blank's University of Minnesota Commencement speech – May 10th 2013 (video) para Reto Emprendedoryoutube.com/watch?v=31YG8A…
— Jose A Vanderhorst S (@gmh_upsa) May 25, 2013
Como si fuera una bala de plata, se viene insistiendo en la opinión pública la necesidad de cambiar la matriz de generación. Se trata de mantener vigente la Ley General de Electricidad que se restringe al desarrollo de los recursos de la oferta.
Sin embargo, para evitar otro error de grandes proporciones en el sector eléctrico, debe contrastarse y complementarse con al menos el cambio en la matriz energética de la demanda. En realidad, en este problema tan complejo si existe una bala de plata debe buscarse primero en el cambio de dicha Ley General de Electricidad. Es ahí donde aparece una parte importante de la fuente de riqueza que se esconde en el desarrollo de los recursos de la demanda que se sugiere en la nota Otra renegociación amistosa.
Por ejemplo, hablando a título personal, “en un panel como parte de las actividades de la Semana Dominicana en Estados Unidos 2013, organizada por la Cámara Americana de Comercio de República Dominicana (AMCHAMRD),” conforme aparece en la noticia Dicen problema eléctrico en RD no tendrá solución si no se mejora la cobranza, publicada por el Listín Diario, el pasado 14 de mayo, en un despacho desde Washington firmado por Juan Salazar, “técnicos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM) expusieron a empresarios dominicanos que la crisis en el sector eléctrico dominicano no tendrá solución inmediata si no se cambia la matriz de generación eléctrica...”
Entre las propuestas para cambiar la matriz de generación se destaca el empleo del gas natural que contamina como la mitad del carbón, pero tampoco lleva a una matriz amistosa con el medio ambiente. ¿Habrá algún cambio a una matriz amistosa? La respuesta es sí, pero no en la oferta, sino en la matriz energética de la demanda.
La idea clave fue plasmada en el año 2001 por la difunta Dra. Donella Meadow, una destacada pensadora sistémica y verdadera ciudadana global, en el brillante artículo Electricity Restructuring and Faith in the Market, con el que nos recordó que las reducciones de demanda son tan eficaces como los aumentos de generación, más baratos y más limpios. En realidad, las reducciones de demanda podrían ser más económicas que los aumentos de generación porque involucran además inversiones y pérdidas en las redes de transmisión y distribución.
Para la República Dominicana, que tiene grandes pérdidas no técnicas de electricidad, el impacto de un cambio en la matriz energética de la demanda tiene mucho más sentido que en otros países, porque ese cambio en la demanda no se ve afectado por dichas pérdidas, como se ve afectado grandemente con el aumento de generación. Dicho sea de paso ese cambio alternativo de matriz también reduce significativamente el problema de las cobranzas.
Láminas del comentario realizado en la Segunda Reunión-Taller de la Subsección IEEE República Dominicana, el martes 14 de mayo, del 2013, en el Aula 101, del Edificio 3, de la Universidad Nacional Pedro Henriquez Ureña.
Debajo de esa noticia, coloqué el siguiente comentario "Mi declaración no se concentró en el aspecto ambiental, sino en la creación de riqueza que proviene de abrir el mercado minorista de electricidad. Vean por favor el Blog Grupo Millennium Hispaniola, la propuesta de 'Otra renegociación amistosa.'"
En los últimos años los diferentes gobiernos han hecho promesas de que negociarían los contratos con los generadores. A la fecha ninguna de esas promesas se han cumplido a cabalidad. Cabe resaltar el gran impacto que esas promesas incumplidas han recibido del miedo a evitar un rompimiento de la valiosa amistad con la inversión extranjera.
Pero ese miedo frente a la inversión extranjera se superó en el caso de la reciente negociación con la Barrick Gold. Como en el caso del oro, debemos suponer que la identificación de una fuente de riqueza a repartir es la clave para realizar una negociación amistosa.
El acuerdo preliminar del gobierno con la Barrick Gold sienta por eso un importante precedente sobre como renegociar amistosamente los contratos con las empresas generadoras. El problema principal que dificulta tal negociación es que el mundo cambió y con ello desapareció la fuente de riqueza que entonces tenían los sectores eléctricos. Se hace necesario reorganizar la industria para encontrar otra fuente de riqueza
El problema es que la Ley General de Electricidad está orientada a la expansión de la generación que fue correcta hasta el año 1972, porque como los costos de operación eran baratos, no había incertidumbre para expandir el sector. Bajo las nuevas circunstancias a partir del 1972, con el Embargo de la OPEC, desapareció la fuente de riqueza que estaba en la economía de escala de generación en que se amparaba el monopolio de la industria verticalmente integrada y en la que también se amparan los contratos con los generadores privados. Es muy importante entender que la fuente de riqueza ya disponible requiere un cambio urgente y amistoso de esa ley.
Es así como en 1972 la industria entró en un espacio de pobreza. Una pobreza mucho peor que otros países, en el que la entrada de los generadores privados en 1989 hace que el resto del sistema se encuentre entonces en condiciones de mayor pobreza para los demás, al garantizarle un retorno muy bueno a la inversión a dichos generadores sin importantes riesgos, como los que el gobierno renegoció con la Barrick Gold.
Es la incertidumbre en los costos de operación a largo plazo que hace inviable que el Estado pueda garantizar esa recuperación de la inversión. Esa misma incertidumbre invalida también que el Estado pueda hacer esas inversiones a largo plazo a sus propios riesgos, que al final del día son los riesgos de los consumidores y de los contribuyentes.
La regulación por el Estado del monopolio de la industria verticalmente integrada se justificaba con que una empresa, pública o privada, expandía la industria con la obligación de servir a cada uno de los consumidores a cambio de un retorno a la inversión razonable. Esa justificación desapareció porque desde el mismo 1972 es mucho menos costoso que los consumidores asuman ellos mismos esa obligación a servir por medio del mercado que, por ejemplo, como expliqué en la entrevista que me hizo Darío Cuba en el Canal 19, Cinevisión el 24 de abril del 2013.
Es concentrando la atención en ese mercado que podemos y debemos desarrollar que está la fuente de riqueza y por supuesto la fuente para renegociar con los generadores privados. Lo que si seguiría haciendo el Estado es retener la regulación de la obligación a transportar la electricidad negociada en el mercado por medio de las redes eléctricas.
Lo que sigue es un texto ligeramente editado que contiene el intercambio más reciente con un amigo que se originó en el mensaje con el asunto combinado "La fortuna dominicana del sector eléctrico y Mi nueva etapa," con el que distribuí a varios contactos en Linkedin la nota del Blog GMH La fortuna dominicana del sector eléctrico, que introduje repitiendo que “En Mi nueva etapa, quedo humildemente a la disposición de los emprendedores interesados en empresas de nueva creación, que estén dispuestos para impulsar la fortuna dominicana del sector eléctrico.”
Respondiendo a ese mensaje un amigo escribió: “Me sorprende esta decisión. ¿Qué te motivó? y que piensas hacer con tu tiempo, yo espero que sigas contribuyendo al dialogo.” Y entonces agregó “Yo creo que hay que mantener el dialogo aunque uno esté en desacuerdo (de ahí es que vienen las ideas) y mientras hay un dialogo tenemos la oportunidad de resolver el problema. Si no hay dialogo, se hace más difícil. Yo sé que todos tenemos el futuro del país en mente cuando hablamos de este tema.”
A continuación está la parte central de mi respuesta aclaratoria:
Muchas gracias por ayudarme, ahora con tus muy oportunas inquietudes, a poner de nuevo mi sistema activador reticular.
Me encanta el diálogo. Especialmente el diálogo generativo. El problema es que necesita ser estructurado para la acción y debo admitir que el que he venido haciendo no necesariamente lo es. Al contrario, en este país en vez de crear valor, lo destruye. Llevo desde 1996 estimulando un diálogo diciendo que necesitamos abrir la industria a la innovación, pero debo admitir que ese diálogo que he estado estimulando lamentablemente no funciona cuando no le conviene al status quo.
Es una decisión que vengo estudiando desde hace mucho tiempo y que se basa en lo que he podido descubrir recientemente. La explicación aparece parcialmente en el artículo Mi nueva etapa, que nace a su vez del artículo simplicidad.
Fue Simplicidad que puso en acción mi sistema activador reticular cuando escribí que: "Verán que es esencial porque la simplicidad, que difícilmente se descubre de la noche a la mañana, es imprescindible para generar el apalancamiento sistémico positivo que impulsa un salto dramático (breakthrough) en los resultados de las organizaciones. Sin ese impulso es muy difícil que las organizaciones sean auto sostenibles a largo plazo, pudiendo solo subsistir con ayuda externa."
Desde hace mucho estaba parcialmente enterado que con el diálogo libre era muy difícil de impulsar un salto dramático en cualquier industria. La realidad es que es mucho más fácil hacerlo en secreto dentro de una empresa sobresaliente al descubrir la simplicidad. Todo lo que divulgado es más que suficiente para atraer a los emprendedores locales y también los extranjeros interesados en empresas de nueva creación para reestructurar la industria eléctrica.
Una vez que tomé la decisión de Mi nueva etapa, inmediatamente se puso en acción mi sistema activador reticular cuando escribí en la nota del Blog GMH que respondes que "En mi nueva etapa, quedo humildemente a la disposición de los emprendedores interesados en empresas de nueva creación, que estén dispuesto para impulsar la fortuna dominicana del sector eléctrico." Agrego que es sirviendo y aglutinando las empresas de nueva creación como entiendo que puede ser estructurado el diálogo generativo para la acción.
Para seguir completando el cierre, voy a poner mi respuesta en acento.com.do debajo del artículo original Mi nueva etapa, para divulgar la respuesta que te acabo de dar. Sin embargo, me encantaría que colocaras en acento.com.do un comentario con esas preguntas, para que por lo menos recibas el crédito de haber hecho muy buenas preguntas a favor de la sociedad dominicana y de la humanidad.
Diseñador del Modelo Marco de la Electricidad Con Valor Agregado.
Miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana.
Miembro Vitalicio Senior del IEEE
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Mi nueva etapa
Luego de mantener una estricta disciplina de publicación, hago un balance autobiográfico en este artículo en acento.com.do para cerrar mi columna semanal “Liderazgo Sistémico.” Luego de una gran inversión, me parece un buen momento para iniciar otra etapa. Influenciado por el artículo anterior, Simplicidad, espero dedicar más tiempo a la disciplina necesaria para terminar de descubrir completamente mi Concepto del Erizo.
Creo que tengo ventajas en dos de los componentes: ser el mejor consultor sistémico en electricidad del mundo y estar profundamente apasionado por la transformación del sector eléctrico a nivel local e internacional. El componente difícil es mi “motor económico.”
La etapa que cierro empezó el 15 de mayo del 2005, con el Blog Grupo Millennium Hispaniola (GMH), que inicié con la intención de que fuese un instrumento colectivo. Pero empecé al revés, empleando la tecnología sin descubrir todavía la simplicidad. Sin la simplicidad, el blog estaba destinado a ser simplemente personal.
Puedo afirmar que el blog se gestó cuando hice pública una decisión el 14 de octubre del año 2004. Inspirada en el pensamiento sistémico, durante el Seminario organizado por ANJE, “El Sector Eléctrico Dominicano: Sugerencias a la Nueva Administración,” tomé una dirección que hoy reoriento.
Mi orientación original emergió al comentar la ponencia de Marisol Vincens, “Seminario ANJE: Sugerencias Efectivas en Regulación y Legislación,” cuando respondí mi propia pregunta ¿Por qué ser Interdependendiente como consultor?, diciendo:
“Es una aspiración a aplicar los 7 hábitos de Steven R. Covey, especialmente los hábitos 4, 5 y 6: 4...Pensar ganar, ganar; 5...Buscar primero comprender y luego ser comprendido; y 6...Sinergizar. Mi enfoque es uno orientado al cliente que trata de identificar terceras alternativa sinérgicas a los conflictos profundos del sector, donde todos puedan ganar.”
Habiendo descubierto antes del 2003 el componente de la pasión, al aspirar a ser un consultor interdependiente, entiendo que con la etapa del blog GMH y dicha columna descubrí suficiente del componente de ser el mejor consultor sistémico en electricidad. Para llegar a la simplicidad, me falta más dedicación a descubrir el componente “motor económico.”
Mi primer artículo en la columna, el 12 de mayo del 2012, aborda un contexto sistémico. Agrego que a la columna se integraron mis dos artículos anteriores de opinión, uno del 23 de mayo del 2011 y el otro del 2 de mayo del 2012. El primero promueve la desconexión del presupuesto del sector eléctrico y el segundo la necesidad de una transición a un sistema de gobierno eficaz para el país. El segundo sirvió para ser invitado a publicar mi columna.
Viendo ahora la mayoría de los artículos se puede decir que con la Visión Compartida de Futuro del Grupo Millennium Hispaniola se gestó la columna sin proponérmelo conscientemente. Los tres primeros párrafos de esa visión, compartida el 19 de noviembre de 2009 en un grupo de 13 dominicanos, expresan que:
De acuerdo a la Dra. Carlota Pérez, las grandes oleadas tecnológicas NO SOLO AGREGAN nuevas industrias, como las de las información y las telecomunicaciones. TAMBIÉN PRODUCEN:
El rejuvenecimiento de todas las industrias pre-existentes
Un cambio significativo en la conducta social
Un cambio radical en los patrones de inversión
Profundos cambios institucionales
Conforme a la visión compartida del GMH podemos empezar con una estrategia orientada al mercado global, centrada en el rejuvenecimiento de la educación, la electricidad y la salud, desplegando el potencial de las tecnologías de información y telecomunicaciones a esos sectores. Con ello se pretende un cambio radical en la cultura de dichos sectores, con una recomposición institucional que facilite la inversión productiva a largo plazo local y extranjera que los transforme en nuestras principales marcas-país.
En su editorial del 24 de abril de 2013, en LA LUPA sin trabas, Bernardo Vega le propone a la sociedad dominicana dos estrategias para el sector eléctrico. La primera, que él recomienda, es volver ciegamente al proceso inicial de capitalización con el sector privado; la segunda, continuar la contra-reforma con la que el sector público mantiene gigantescos subsidios que está más que comprobado no nos dejan progresar. En sus distintas versiones, ambas estrategias nos seguirán dando más de lo mismo. Pero como pueden ver en mis dos comentarios debajo de ese editorial, hay una tercera estrategia que puede traer consigo una inmensa fortuna a los dominicanos si no los proponemos.
En 1972 el mundo cambió, pero los que apoyan cualquiera de esas dos estrategias no se han dado cuenta todavía. Hemos dejado que la crisis eléctrica se haya prolongado por casi 20 años más de la cuenta. Para salir de la ignorancia y ver las grandes oportunidades de creación de riqueza que tenemos por delante, si todavía no has visto el video de la entrevista que me hizo Darío Cuba, el viernes 27 de abril, de 11 a 12 de la noche, en el canal 19, Cinevisión, te sugiero encarecidamente que lo veas para que entiendas mejor la tercera estrategia.
Como complemento del video, durante el último año redacté cerca de medio centenar de artículos, que constituyeron la columna semanal “Liderazgo Sistémico,” están en acento.com.do a la disposición de la gente de negocio, los profesionales y los líderes en general. Para mayores explicaciones, lea Mi nueva etapa, el artículo que cierra dicha columna.
En mi nueva etapa, quedo humildemente a la disposición de los emprendedores interesados en empresas de nueva creación, que estén dispuesto para impulsar la fortuna dominicana del sector eléctrico.
Muy atentamente,
José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D •Consultor Sistémico en Electricidad •Diseñador del Modelo Marco de la Electricidad con Valor Agregado •Miembro Vitalicio Senior del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE) •Presidente de la Subsección República Dominicana del IEEE •Miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana
Tercera actualización. Aproximación de la simplicidad al Tercer Grado de Claridad (#3rdDegreeOfClarity). Hoy 26 de agosto de 2020, aquí se presentan dos imágenés de un intercambio celebrado en inglés por medio de mensaje directo en Twitter con una persona que respeto, que ofreció una idea pragmatica y mi respuesta, con una idea pragmaticista.
Primero presento la imagen con la traducción y luego la imagen original. El contexto va más allá del que corresponde, por ejemplo, a esta misma nota y sus dos actualizaciones.
Segunda actualización. Por qué necesitamos santificar la desregulación del mercado de comercialización de electricidad.
Por José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D.
Consulting engineer on systems architecting
Servant-leader Dominican and global citizen
30 de marzo, 2016
Desde la crisis del petróleo de 1973 se reconoció que la industria eléctrica verticalmente integrada global debía ser reestructurada, introduciendo la desregulación del mercado de comercialización. Por ser una industrial verticalmente integrada, en República Dominicana la CDE debía desaparecer. Era así que se eliminaría el creciente botín electoral que la CDE le ofrecía a la democracia representativa. Hoy sabemos que la desregulación lleva a la democracia directa donde cada cual podrá co-crear su experiencia de cliente sin necesidad de representante alguno.
Por la tan desesperante situación de los apagones, las primeras señales de la desregulación y la democracia directa llegaron muy temprano en el mundo a la República Dominicana. Esto ocurrió cuando el gobierno permitió a los consumidores comprar soluciones individuales en un mercado realmente libre para disminuir en muy poco tiempo el daño ocasionado por los recurrentes apagones. No solo la clase media se benefició con una mejor experiencia del cliente que aumentó su poder adquisitivo. Muchos pobres también accedieron a una nueva experiencia mucho mejor que la de la clase media por medio de inversores fabricados en patio. En ambos casos la innovación fue muy relevante.
Sin embargo, se implantó un proceso de capitalización basado en estándares internacionales que reestructuró el sector eléctrico global satanizando la desregulación para dar ventajas con regulaciones que privatizan las ganancias al capitalismo de amiguetes internacional y socializan las pérdidas a los clientes regulados y a la sociedad local en general. Las fallas que no se hicieron esperar llevaron a un miope Acuerdo de Madrid que revivió la CDE en la CDEEE para dar ventajas al aumento del tamaño del Estado Dominicano que se debió reducir con la desregulación y reponer el botín electoral que sirve a los gobiernos, hasta para intentar mantenerse en el poder.
Pero la desregulación no se hace con el capital financiero de corto plazo en que impera el dinero. La desregulación se hace con el talento que introduce la innovación y que llegará con la Ley Sistémica de Electricidad para impulsar el capital productivo de largo plazo.
A seguidas aparece un cuadro comparativo de la propuesta elaborada por Edwin Guerra de Smart Energy en apoyo a una transición de nunca acabar con la Ley General de Electricidad y una transformación para desregular el sector eléctrico con una Ley Sistémica de Electricidad. Primera actualización. Lo simple: los votantes de todo el mundo necesitan santificar la desregulación de los mercados. La desregulación de los mercados fue satanizada y en vez de menos regulación lo que se hizo fue imponer más regulaciones diseñadas para beneficiar el capitalismo de amiguetes y los gobiernos cuyo tamaño se ha vuelto excesivo para extender la democracia representativa de la civilización industrial en actividades que no se justifican. Los mercados regulados en exceso se volvieron fantásticos para el capitalismo de amiguetes y los gobiernos, pero fatales para el resto de la sociedad..
Es así como han llevado al mundo a una creciente desigualdad, a una depresión económica y a un gran desequilibrio en la relación Estado mercado. El primer ejemplo de dicha desregulación que corresponde a la democracia directa del mercado sistémico está diseñada para impulsar una Ley Sistémica de Electricidad que dará oportunidad a la gente de aumentar su poder adquisitivo.
Ajustando su participación para responder y apoyar activamente el sistema entre todos, que incluye especialmente a los clientes (que hoy son llamados consumidores) es como todos los actores al por mayor y al detalle tendrán la oportunidad de ganar. Como se sabe, no hay que demostrar nada para constatar que la actual Ley General de Electricidad reduce el poder adquisitivo de mucha gente. Esta es otra colaboración de calidad, pero que se diferencia de las demás porque trae con ella algo simple: apuntala una importante colaboración de cantidad amparada en lo simple.
Tal colaboración de cantidad sigue lo que señala Jack Trout en el texto inicial de esta nota en lo que fue la columna semanal Liderazgo Sistémico (que se desmembró con el cambio del sitio web de acento.com.do). En vez de simplicidad, el título Capitulo 1, de la Edición Internacional, elaborada por Raúl Peralba y Raúl G. del Río, trata "Lo simple," que sigue con el subtítulo "Por qué la gente le teme tanto."
Desde el punto de vista de la colaboración de calidad que maneja lo complejo, es crucial leer dicho capitulo para entender que la gente se comporta como lo hace por algunos miedos, entre los cuales cita 7 de los más comunes: al fracaso, al sexo, a la autodefensa, a confiar en los demás, a pensar, a hablar y a la soledad. Trout destaca que "el no ser simple, o no buscar soluciones sencillas, es consecuencia del quinto de estos temores, el «Temor a pensar»."
A lo que ya aparece citado en el texto inicial que repetiré de acuerdo a esta otra versión del libro le agrego lo sigiente:
"...hay situaciones en las que el problema no está tan claro. Es el caso, en los últimos años, de Procter & Gamble; el especialista en marketing más reconocido del mundo. En un primer análisis, se podría suponer que su problema es cómo encontrar formas de vender más cosas.
El problema de la electricidad es uno de los más complejos que existen, pudiendo ser clasificado como uno de los problemas perversos que se ha dejado de resolver con el pensamiento cartesiano que está excesivamente arraigado, que antes creí asociar a un problema sistémico y que más recientemente he redefinido como anti-sistémico. En efecto, para llegar a lo simple he tenido que aprender a pensar de otra manera, que es la del pensamiento sistémico con la que desaparece dicho miedo.
El Capítulo 1 concluye con "Un Resumen Sencillo: La complejidad no debe admirarse. Debe Evitarse." Entresacando lo siguiente del finalde dicho capítulo rescato lo siguiente:
La solución a ese problema era simple, aunque la implementación era un proceso complejo."
Desde luego, nuestros amigos de P&G no tuvieron miedo a la simplicidad, durante los últimos cinco años la han utilizado para aumentar su negocio en un tercio. Este es «El Poder de lo Simple».
En efecto, saltando prácticamente todos los miedos que me quedaban en el proceso de llegar a lo simple por medio de un proceso muy complejo, que expliqué en septiembre de 2013 así:
Después de casi 20 años de preparación, el Dr. José Antonio Vanderhorst Silverio ha descubierto que puede identificarse como el primer ingeniero consultor en arquitecturía de sistemas del sector eléctrico. Solicitando recibir la confianza de los distintos intereses, para ejercer con probada capacidad sus servicios profesionales independientes equilibrados, se ofrece para ayudar a modernizar el sector eléctrico y así volverlo económicamente viable, tecnológicamente factible y socialmente deseable.
El Ing. Consultor afirma que al igual que casi todas las leyes de electricidad del mundo, la actual Ley General de Electricidad 125-01 podría ser económicamente viable y tecnológicamente factible, pero le falta ser también socialmente deseable. Peor que en la mayor parte del mundo, nuestro medio local hace que esa falta se vuelva socialmente insoportable.
Dice además que para constatar esa falta insoportable, basta reconocer la perenne presencia de los socialmente costosos apagones, así como los crecientes subsidios multimillonarios que eroga el Estado dominicano y que tarde o temprano los mismos segmentos de consumidores regulados y los mismos contribuyentes que carecen de exenciones deben pagar, por onerosos préstamos vía contratos amparados por el Estado, por la deuda externa o directamente vía precios excesivos debido a las grandes distorsiones existentes en las tarifas.
Sugiere que necesitamos una Ley General de Electricidad que igualmente sea socialmente deseable. Esto requiere hacer lo que nunca se ha hecho para aprovechar, por ejemplo, el Internet, tanto aquí, como en el extranjero, para impulsar la solución con la institución del mercado que permita reflejar los precios a corto y largo plazos en el tiempo y en el espacio.
El Dr. Vanderhorst Silverio dice que con la modernización la responsabilidad del Estado pasaría de fijar tarifas a los clientes regulados a asegurar la veracidad del precio de oportunidad del mercado a corto plazo (spot), por ejemplo, cada hora, en el lugar de referencia al por mayor. Los demás precios se calcularán según las condiciones de la red eléctrica en cada hora.
Al ser de los pioneros en completar el mercado y hacerlo funcional, con el desarrollo del mercado minorista de electricidad, para cambiar la matriz de la demanda hacia el ahorro de electricidad, esa ley contribuirá al desarrollo del país. Además del mercado local, que debería generar nuevos negocios y empleos que al reforzarse entre sí impulsarán una austeridad virtuosa, eventualmente los que sean exitosos en ofrecer componentes para un servicio eléctrico sobresaliente tendrán también oportunidades de exportación de bienes, servicios y sistemas al mercado internacional.
Como prueba del inicio de dicho proceso, están la presentación que hice en el Instituto Dominicano de Tecnología Industrial (INDOTEC), el 28 de marzo de 1996, "Rol y Participación Privada en el Desarrollo del Sector Eléctrico de Potencia Dominicano," así como la publicación del trabajo de fondo "Necesidad de una Política Integral de Electricidad para la República Dominicana," en el Volumen II, de la Agenda Nacional de Desarrollo: "Planes de Acción para las Diez Principales Prioridades,"
Mucha de la complejidad que se ha mantenido durante todo este tiempo se debe al grave error de definición del problema como la prioridad "Suministro de Energía Electrica Estable, Suficiente y a Costo Razonable," que es lo que mantiene viva todavía a la CDEEE y que está consignada en la Ley 1-12 de la Estrategia Nacionalde Desarrollo. Es simple reconocer que las energías renovables quedan de inmediato descalificadas desde el inicio con dicha prioridad. Al respecto, la prioridad debe cambiar a que el sector eléctrico global sea "económicamente viable, tecnológicamente factible y socialmente deseable."
Abierto a los ajustes que sean necesarios, con una actitud científica orientada a la acción, esta colaboración de cantidad pretende simplificar lo que se necesita saber:
A nivel global se necesita una Ley Sistémica de Electricidad que aumenta el poder adquisitivo de la gente por ser económicamente viable, tecnológicamente factible y socialmente deseable. Al contrario, impuesta por los neoliberaleses las leyes vigentes de electricidad son anti-sistémicas y por eso permiten que los país tenga crecimiento económico, pero que no llega al pueblo, por ejemplo, la Ley General de Electricidad 125-01 de república Dominicana, que resulta ser socialmente indeseable.
Diseñador del Modelo Marco de la Electricidad Con Valor Agregado.
Miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana.
Miembro Vitalicio Senior del IEEE
Simplicidad
No cabe ninguna duda que la simplicidad es uno de los conceptos importantes para el desarrollo de las organizaciones, con o sin fines de lucro. Aunque parezca lo contrario, la simplicidad es un concepto esencial para esta columna “Liderazgo Sistémico.”
Verán que es esencial porque la simplicidad, que difícilmente se descubre de la noche a la mañana, es imprescindible para generar el apalancamiento sistémico positivo que impulsa un salto dramático (breakthrough) en los resultados de las organizaciones. Sin ese impulso es muy difícil que las organizaciones sean auto sostenibles a largo plazo, pudiendo solo subsistir con ayuda externa.
Jack Trout, el autor del libro “El poder de la simplicidad en los negocios,” McGraw-Hill, 1998, del cual poseo una versión en inglés, tituló el primer capítulo algo así como “simplicidad: porqué la gente le tiene tanto miedo.” En ese capítulo Jack concluye con el mensaje: “La complejidad no debe ser admirada. Debe ser evitada.”
Sin embargo, dice también en un ejemplo de ese mismo capítulo “esta solución del problema fue simple, aunque ejecutarla fue un proceso complejo.” Ese ejemplo refleja una de las importantes evidencias de las empresas sobresalientes que Jim Collins y su equipo sacaron a flote durante una meticulosa investigación de cinco años, que resultó en el libro “Empresas que sobresalen,” Editorial Norma, 2002. De más de mil compañías de las 500 de Fortune, solo 11 pasaron una difícil prueba de estar 15 años siendo al menos buenas y dar un salto dramático para mantener un desempeño sostenible durante los próximos 15 años.
La relación con el liderazgo sistémico aparece en el capítulo “El volante y el ciclo fatal.” El volante es el que impulsa el apalancamiento sistémico positivo. La falta de apalancamiento sistémico positivo da como resultado el ciclo fatal que resulta en organizaciones insostenibles.
En los dos primeros puntos claves del resumen de ese capítulo, Collins dice en primer lugar que “las transformaciones de buenas a sobresalientes les parecen dramáticas o revolucionarias a los que ven las cosas desde fuera; pero los que están adentro las ven como un proceso orgánico acumulativo. La confusión de los resultados finales (dramáticos) con el proceso (orgánico y acumulativo) trastorna nuestra percepción de lo que realmente funciona a largo plazo.”
En segundo lugar, dice que “por dramático que sea el resultado final, las transformaciones de buenas a sobresalientes nunca se realizan de un solo golpe: no ha habido ninguna acción definitoria, ni gran programa, ni genial innovación, ni golpe único de suerte, ni momento milagroso.” Parecería que todo se reduce a la innovación incremental. Nada más alejado de la realidad.
Collins y su equipo de investigación están en lo correcto. La diferencia estriba en el contexto con el que una firma realiza una innovación radical al hacerse cargo con una cultura de disciplina de una inmensa complejidad para llevar la simplicidad que desarrolló a lo interno al contexto del cliente.
El equipo define esa simplicidad como el concepto del erizo que la organización necesita descubrir como parte de una cultura de disciplina que sigue la siguiente secuencia: personal disciplinado, pensamiento disciplinado y acción disciplinada. La simplicidad surge como resultado del pensamiento disciplinado que desarrolla el personal disciplinado. La innovación radical nace solo después que se descubre la simplicidad.
Asimismo, presentan gráficamente el concepto del erizo como la intersección de tres círculos que representan: 1) en que puede ser uno el mejor del mundo; 2) que mueve su motor económico; y 3) que lo apasiona profundamente. Completar el proceso de la cultura de disciplina se concentra en mantenerse, llueva, truene o relampaguee, en todo momento en esa intersección de la simplicidad.
El poder ejecutivo acaba de someter un Proyecto de Ley que crea el ministerio de Energía y Minas, a la luz de la Ley 1-12, del 25 de enero de 2012, que establece la Estrategia Nacional de Desarrollo. No creo que haya mejor oportunidad para empezar a aplicar el artículo Simplicidad, tanto a la Ley 1-12, como al referido Proyecto.
Relativo a la simplicidad que se necesita para que el sector eléctrico se vuelva sostenible, sugiero que vean esta noche, 26 de abril, 2013, la entrevista que conduce el señor Darío Cuba en el programa Los Poderes, que se difundirá esta misma noche a las 11:00 PM, en el canal 19, Cinevisión.
"El equipo define esa simplicidad como el concepto del erizo que la organización necesita descubrir como parte de una cultura de disciplina que sigue la siguiente secuencia: personal disciplinado, pensamiento disciplinado y acción disciplinada. La simplicidad surge como resultado del pensamiento disciplinado que desarrolla el personal disciplinado. La innovación radical nace solo después que se descubre
la simplicidad".
Gracias Dinápoles por destacar la clave del artículo. La llamada Estrategia Nacional de Desarrollo no sigue el concepto del erizo, sino el del zorro. Fruto del consenso, es como un árbol de navidad que complace las peticiones de muchos sectores y que inspiró el artículo "Negaciones estrategia y desarrollo ( http://bit.ly/GMH838 )."
Jose Antonio, como siempre sin desperdicio. Francisco Mejía trae también una frase sin desperdicio y dicha por un personaje incuestionable.
Pero me pregunto, esta el País Dominicano preparado para recibir una solución mas que simple, sencilla?.
Miguel, lo que cita francisco "simple" en español es simple y también sencilla. ¿Están preparado los sectores público y privado con fines o sin fines de lucro para ejecutar una cultura de disciplina? No! ¿Necesita prepararse? Definitivamente que sí.
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