viernes, julio 04, 2008
Ed. Listín Diario: Conflictos y Liderazgo
Hoy, esa falta de liderazgo desde el Estado está desembocando en la pérdida de la esperanza, en conflictos y en la incapacidad de planificar, al punto, que el inmediatismo parece ser la norma de vida del individuo y la nación.
Es imposible continuar enfrentando de manera individual o en pequeños grupos las necesidades que son comunes a toda la colectividad.
Debemos pensar y actuar como una sociedad si es que en realidad queremos serlo. Nunca podremos resolver los problemas como los del suministro de agua y electricidad de manera eficiente si los enfrentamos de manera particular.
Lo mismo, nunca habrá solución al problema de transporte de manera individual a menos que insistamos en tornarlo incosteable. La solución tiene que ser colectiva y de compromiso colectivo.
Cuando la vigilancia policial falló construimos rejas y verjas, cuando el acueducto tuvo deficiencias construimos cisternas y pozos, cuando la electricidad cayó, instalamos generadores individuales e inversores.
En principio pareció una solución que lográbamos individualmente porque el Estado escurría su responsabilidad. La pérdida de la capacidad de dirigir a la nación ha mermado al liderazgo del Estado para enfrentar estas necesidades, pero ya el país no resiste más.
Es imprescindible, si es que queremos recuperarnos, volver a actuar en forma colectiva frente a necesidades colectivas.
Debemos pensar y actuar como una sociedad. Es necesario que el Estado asuma el liderazgo y trace ese camino. De lo contrario será imposible que la sociedad dominicana encuentre respuestas.
Neutralizando la Cultura Eléctrica del Miedo
Este mensaje está ya colocado en la Bitácora Digital del GMH como un comentario a la nota Reintegrar en vez de Dividir Edes o Resignarnos.
En su informe, el CONEP resalta la existencia de tres miedos que hoy aparecen de forma muy oportuna en el Editorial de Clave Digital: Los Empresarios y la Reforma del Sector Eléctrico. Miren con mucha atención dicho editorial y contrasten estos miedos con la solución actual o con la que propongo, luego de considerar mi opinión de experto justo previo a la capitalización que aparece debajo de mi despedida.
El editorial afirma que “Los más entusiastas promotores de la mentada reforma del sector eléctrico vendieron el proyecto como la fórmula mágica para resolver los acuciantes problemas de energía del país, incorporando a los agentes privados tanto en la generación como en la distribución del servicio.”
Esos promotores, lamentablemente, no escucharon al único experto nacional con conocimiento íntimo de los aspectos no triviales de la industria eléctrica que había sido contratado con fondos del USAID. Es muy importante que esta ocasión esos falsos profetas no se interpongan en la visión de la electricidad como servicio-negocio.
La cultura de los tres miedos identificada por el CONEP es:
1) el miedo a cobrar la energía eléctrica,
2) el miedo a ajustar los precios de … la tarifa y
3) el miedo al desabastecimiento".
Con la electricidad como servicio-negocio esos tres miedos desaparecen. Los detallistas compitiendo en toda la geografía nacional no tendrán ningún miedo en cobrar. Al contrario, si no cobran no sobreviven en la competencia. Al pasar los precios al mercado libre, el Estado lo que necesita es asegurar que la regulación prudencial funciona bien para evitar abusos a los clientes y el poder de mercado de los agentes. El miedo al desabastecimiento se supera cuando se deja a los expertos idóneos los aspectos no triviales del servicio-negocio.
Como advertí con mi Grito Patriótico en 1999, al mantener la injerencia política la capitalización nos condenó al fracaso, manteniendo vivos esos tres miedos.
El fracaso nos ha llevado a altamente costosos intereses creados que están bloqueando nuestro futuro.
El fracaso se une a los recursos de los fondos de pensión que no saben que hacer con ellos. El fracaso separó la transmisión de la distribución que como experto sostengo es parte crítica de la solución.
El fracaso hace que las fuentes no convencionales de energía que son distribuidas (como los paneles solares) no tienen posibilidad de participación.
El fracaso de la mala calidad de servicio ha generado una infraestructura innecesaria en Protecom y en el programa contra el hurto que está por arrancar.
Para revertir el fracaso es urgente y necesario que nos resignemos y por el contrario nos armemos de valor para iniciar el proceso de transición.
Dejo abierto el diálogo a todos ustedes, con la esperanza de respalden un encuentro con los expertos de las instituciones responsables acojan el reto que les plantee. Es probable que algunas de esas instituciones no dispongan de los expertos que deberían tener.
Atentos saludos,
José Antonio Vanderhorst Silverio, PhD
Experto en Electricidad
Opinión de Experto.
En 1999 el Listín Diario me publicó una página completa con el título “Grito Patriótico por la Interdependencia Eléctrica,” donde escribí entre otras cosas lo siguiente:
El tiempo puede haber convertido la capitalización en un fracaso. Por un celo que ahora resulta ser no sólo infundado, sino desfasado, el gobierno de la República Dominicana, representado por los poderes ejecutivo y legislativo, produjo una Ley de Reforma de la Empresa Pública que puede condenar a los dominicanos a seguir en una estrategia que no se ajusta a nuestras necesidades porque:
mantiene la injerencia política en las empresas eléctricas, algo que no estaba en el modelo original boliviano donde el otro 50 por ciento pasaba a fondos de pensión privados;
impide la participación de empresas dominicanas, por la forma en que se está reestructurando la CDE, ya que sólo empresas extranjeras pueden precalificar en los concursos;
promueve innecesariamente intereses creados en la actividad de comercialización de electricidad, permitiendo que el monopolio de esa actividad se pueda prolongar más allá de lo prudente porque las concesiones de distribución pueden llegar hasta 40 años;
separa innecesariamente las actividades correspondientes al monopolio natural de transporte (transmisión y distribución) de electricidad, que en el futuro deberán consolidarse, ya que se podrá generar electricidad a precios competitivos en cualquier parte de la red;
concentra la atención en grandes centrales de generación, por lo que no está claro como van a participar las fuentes no convencionales de energía; y
exige una mayor dotación en la Superintendencia de Electricidad, a consecuencia de tener que servir a todos los consumidores los que estos mismos tendrían que sufragar.
jueves, julio 03, 2008
Clave Digital: Los Empresarios y la Reforma del Sector Eléctrico
Los más entusiastas promotores de la mentada reforma del sector eléctrico vendieron el proyecto como la fórmula mágica para resolver los acuciantes problemas de energía del país, incorporando a los agentes privados tanto en la generación como en la distribución del servicio.
De esa combinación salvadora derivarían no sólo eficiencia, sino un abaratamiento relativo, pero no ha sido así, a pesar de que ha habido mejoras importantes, sobre todo en la generación.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), en su diagnóstico sobre la economía dominicana, resalta el estado del proyecto de reforma del sector eléctrico como uno de nuestros desafíos aún pendientes.
La reforma, cuyas metas, de alcanzarse plenamente, pasarían, según sus más conspicuos difusores, por el tamiz de la privatización, quedó plasmada en la Ley General de Electricidad sometida al Congreso de la República en 1993, siete años después de haberse iniciado las discusiones acerca de este asunto que aún hoy se mantiene sobre el tapete.
Preocupa tanto a los empresarios como a otros dominicanos el hecho de que uno de los principales objetivos de esta reforma, la eliminación de los subsidios estatales, no se haya logrado, a pesar de los muchos pronunciamientos formulados en tal dirección y de que todos, gobernantes y gobernados, entienden que mantener semejante carga significa un esfuerzo ostensiblemente gravoso para el erario.
Parece llegado el momento de poner la atención debida a los puntos medulares de lo que en el informe del Conep se cita como aspectos de la contrarreforma que han dificultado la solución del problema energético.
Las prácticas clientelares en este ámbito, se sostiene en el aludido diagnóstico, han derivado "hacia la cultura de los tres miedos: el miedo a cobrar la energía eléctrica, el miedo a ajustar los precios de los combustibles y la tarifa y el miedo al desabastecimiento".
Sólo cuando seamos capaces de emprender soluciones sostenibles y al margen del cálculo político de ocasión será posible que el país se libere del problema energético y de los "miedos" que, según el Conep, se le aparejan y contribuyen a perpetuarlo.
miércoles, julio 02, 2008
Reintegrar en vez de Dividir Edes o Resignarnos
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Con relación a uno de sus planes anuales de este año, la CDEEE propone ahora intervenir de nuevo el sector eléctrico con la división de las distribuidoras EDESUR y EDENORTE en cinco sectores, cada una. Este nuevo plan de bajo apalancamiento se anuncia en medio de una crisis sistémica (permanente de grandes proporciones y alcance), que ha estado afectando desde hace mucho tiempo a los sectores eléctricos nacional e internacional.
Juzgo como experto que se trata de un problema estructural que se pretende enfrentar ingenuamente con más de lo mismo: seguir fragmentando la industria eléctrica dominicana, complicando cada vez más la crisis. Esta intervención sería un segundo efecto secundario en el plan de lucha contra el hurto que le sigue a su retraso. Para dar a entender lo que es una crisis, empleamos la excelente y oportuna opinión Ed. Diario Libre - CRISIS.
Asumiendo que existe un consenso, en el sentido de que el cobro de la energía está en el corazón del problema eléctrico, en su informe “La economía dominicana: retos pendientes, macroeconómicos y sectoriales,” el CONEP ha identificado dos escuelas de pensamiento: una que ve la electricidad como un servicio y otra que ve la electricidad como un negocio. Orientadas solamente al corto plazo, ambas soluciones son ingenuas y carecen de futuro
Creo que el cobro es un grave problema a corto plazo, pero no es el problema fundamental que está en el corazón de la crisis que es de naturaleza global y es precisamente donde están las grandes oportunidades, como expliqué en el artículo HOY ECONOMÍA - El hurto no es el problema al resumir mi presentación en la Semana de la Energía de la CNE de enero del 2008. Asimismo, en el artículo HOY ECONOMÍA - Detengamos el hurto, aclaro que el consenso a que se refiere el CONEP es correcto “… si de lo que se trata es mantener el ineficiente y obsoleto sistema actual, así como garantizar la sostenibilidad de las inversiones de los agentes del mercado eléctrico con base a la modificación de la Ley General de Electricidad. El problema nodal es estructural. Uno de los elementos estructurales defectuosos es precisamente la distribuidora y su ineficiente modelo de negocios que no está diseñado para servir al público y que invita a los subsidios del gobierno.”
Al CONEP, a la CDEEE y también a AmCham (ver Una Verdad “Trivial” de Amcham Versión 2) y al FMI (Ed. GMH: Interpretando las Sugerencias de Reformas del FMI), le hizo falta considerar una tercera escuela, que es la electricidad como servicio-negocio, que ofrece grandes posibilidades y mucho más valor que las otras dos escuelas. No nos engañemos, esta escuela está emergiendo aquí en el país, gracias a la realidad imperante de la Tercera Revolución Industrial (TRI) que estamos viviendo. Dicha escuela ofrece un apalancamiento que resuelve el problema de corto plazo con mayor eficacia y también el de largo plazo, permitiendo sacar al Estado del negocio de electricidad.
Sin ser trivial, la implantación eficaz de los subsidios por medio de las tarjetas de solidaridad (un producto de la TRI) es una excelente idea para separar a corto plazo, y de una vez por todas, el presupuesto de la nación de las actividades privadas del sector eléctrico. Esa separación, que vislumbré como experto en desarrollo de sistemas de información en 1996 (ver Necesidad de una Politica Integral de Electricidad para la República Dominicana), permite a su vez que cada cliente individual (dejando de discriminar a los más pequeños) pueda recibir precios de electricidad no regulados eficientes (otro producto de la TRI), bajo una regulación prudencial, eligiendo el plan de servicio que mejor se ajuste a sus necesidades, con detallistas operando bajo competencia, en función de las propias percepciones y de las inversiones que el cliente haya realizado (inversores, plantas generadoras, paneles solares, etc.) o vaya a realizar para responder a los precios.
Aunque funcionó en algunos lugares del tercer mundo, como en Medellín, Colombia, la escuela de la electricidad como servicio nunca funcionó en el país, en tiempos de CDE, por falta de un dominio de un aspecto no trivial del servicio, que es garantizar un servicio confiable. Ese aspecto, que incentivó el proceso de fragmentación de la industria eléctrica dominicana (por ej., sistemas aislados en La Romana, Punta Cana, etc.), se debió a la falta de las necesarias reservas de capacidad de generación, que se requieren en todo momento y lugar, bajo el viejo modelo de la industria verticalmente integrada, para asegurar la confiabilidad.
En ese viejo modelo había una importante economía de coordinación de los sistemas interconectados para ofrecer un servicio confiable. La reintegración de los sistemas aislados para el aprovechamiento de esas economías de coordinación solo es factible como parte de un servicio confiable.
La escuela de la electricidad como negocio en tiempos de capitalización tampoco funcionó en el país, al igual que no ha funcionado el modelo con mercados incompletos (por falta de elasticidad en la demanda a corto y largo plazo) en ninguna parte del mundo. La razón es que los ahorros por coordinación en las interconexiones desaparecieron a causa de una reestructuración defectuosa que fracciona el transporte (transmisión y distribución) de electricidad y tampoco aprovecha las economías de coordinación emergente en el mercado minorista, que es donde están cifrados los grandes aumentos en eficiencia de los sectores eléctricos en la TRI.
La escuela de pensamiento servicio-negocio pretende reintegrar la industria eléctrica dominicana para aprovechar las economías de coordinación del transporte y del mercado minorista. Diferente al modelo viejo en que los países pobres se les hacía difícil lograr un servicio confiable, la reducción de los costos de transacción en el mercado minorista nivelará la oportunidad de un servicio confiable a los países pobres y ricos. Esa sería una ventaja competitiva para nosotros que debemos aprovechar ya.
Al desarrollar los recursos del lado de la demanda, gracias a los avances de la Tercera Revolución Industrial, la posibilidad de que la demanda responda a corto (respuesta de la demanda) y largo (eficiencia energética) plazos hará que el sistema interconectado pueda garantizar en todo momento un servicio seguro y confiable. La realidad es que los dominicanos poseemos a corto plazo grandes recursos para ofrecer repuesta de la demanda y con la introducción de la competencia plena (ver arriba “el hurto no es el problema”) las reglas de juego estables incentivarán también desde el corto plazo inversiones en eficiencia energética que tendrán impacto a largo plazo.
Mientras de acuerdo al CONEP, la Superintendencia de Electricidad afirma que no existen condiciones para aplicar la Ley General de Electricidad, y la CDEEE acaba de desautorizar a los que afirman de esa manera, con la nueva reforma que perseguirá la visión de la electricidad como servicio-negocio, para desarrollar “una industria eléctrica que se sustente en sus propios resultados, como sugiere el CONEP,” si es factible alcanzar los objetivos muy superiores a los originales: 1) eliminar los subsidios, 2) ofrecer un servicio confiable, 3) establecer plena competencia en generación y comercialización, 4) asegurar los derechos y deberes de los agentes y los clientes, y 5) restringir a los organismos públicos a su rango de acción ofreciendo una regulación prudencial al mercado libre. Para ello, es necesario un diálogo concentrado en definir la transición del desorden actual capitalización-contrareforma a la nueva reforma que persigue el máximo bienestar social.
Ed. Diario Libre - CRISIS
La palabra crisis viene del griego, y significa juicio, pues juicio es que hay que tener para enfrentar la crisis, de cualquier naturaleza que sea. El buen juicio debe gobernar las acciones para enfrentar la crisis.
Resulta que en tiempo de crisis también se toman decisiones muy malas, que agravan la crisis en el mediano y largo plazo y que son fruto del mal consejo o de la presión que ejerce la ignorancia.
De ahí, la experiencia de Estado y la experiencia humana, pues la experiencia de Estado puede enseñar el camino fácil, pero la experiencia humana mostrará que la luz brilla en lugar distinto.
Enfrentar una crisis exige juicio, más aún si la crisis no es coyuntural, sino que ataca la propia estructura del sistema económico o político. Esa lectura es fundamental para una correcta solución.
Los dominicanos nunca hemos tenido grandes crisis y creemos que las soluciones son igual de fáciles para todas las situaciones. Esa ingenuidad no ayuda a la toma de decisiones que nos saquen de la crisis.
domingo, junio 29, 2008
Una Verdad “Trivial” de Amcham Versión 2
"El liderazgo eficaz deriva su credibilidad no de prácticas y técnicas (las que son importantes), sino de la persona que las apoya, el ser humano detrás del comportamiento de liderazgo."
Peter Koestenbaum - Leadership: The inner Side of Greatness
Una Verdad “Trivial” de Amcham Versión 2
Por José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D.
Consultor Sistémico: Electricidad
29 de junio, 2008
Federico Martínez, Rhadamés García y todos los que piensan que en el sector eléctrico lo ético debe ir primero están en lo cierto. Ahora bien, para poder aplicar lo ético no podemos resignarnos como lo sugiere AmCham, ya que es también absolutamente necesario realizar una reforma del sector eléctrico, con la que también se abren grandes posibilidades para reducir nuestra pobreza.
Para ayudar a entender dicha reforma, que como experto vengo proponiendo desde 1996, actualizo la nota Una Verdad "Trivial" de Amcham, que publiqué en 24 de noviembre del 2007 con esta segunda versión, apoyado ahora en los importantes hallagos del sociologo de la ciencia Harry Collins y sus colegas de Cardiff University sobre los expertos y la no trivialidad. Debemos tomar en cuenta esta nota como complemento a la nota Acción con Visión: Por un Diálogo con Amcham.
En la entrevista “Scientists Know Better Than You--Even When They're Wrong,” Harry Collins habló recientemente con Scientific American y dijo que “Creemos que se puede acordar si alguien tiene el experticio científico correcto y la experiencia para hacer una contribución sensible a un debate científico. Esto no significa que están en lo cierto. Lo que se debe hacer no es separar la gente entre los que tienen razón y los que no; lo que se debe hacer es separar la gente que puede hacer contribuciones sensibles de aquellos que no pueden. Porque una vez dejas de hacer eso, las cosas se tornan horriblemente equivocadas.” Como se puede ver más adelante, esto es lo que ocurrió en la industria eléctrica a nivel global y aquí en particular.
También pueden leer la entrevista con Harry Collins en el American Scientist sobre el papel de los expertos. En cuanto a la relación que existe entre dicho papel y la compresión del público, Collins ve que “el problema es la velocidad de la política es más rápida que la de la formación del consenso científico, de forma que los políticos se enfrentan a menudo con la toma de decisiones sin basarse en respuestas firmes y eso hace que la ciencia se parezca a la opinión de cualquiera.” Las decisiones de la liberación de la industria eléctrica lamentablemente fueron tomadas sin existir todavía respuestas firmes como las que aparecen más adelante.
Collins dice también que “La actitud de que la opinión de cualquiera en cualquier tópico es igualmente valiosa puede ampliarse, y hay algunas indicaciones, tales como los miedos a las vacunas, que sugieren que está ocurriendo. Un mundo en que se dice que no hay diferencia entre aquellos que saben de lo que hablan y aquellos que no saben no es uno que cualquiera que piensa sobre ello quiere. Una sociedad como esa sería como una de nuestra peor pesadilla, exhibiendo muchas de las características de las épocas más viles de la historia humana.” Apliquemos estas ideas a la primera versión.
Bajo el título, “A propósito de institucionalidad y desarrollo de la nación,” la Cámara Americana de Comercio (Amcham), en su columna “Comercio y Competitividad,” publicada en el Listín Diario del 24 de noviembre, 2007, ha producido una muy importante exhortación hacia la institucionalidad y el desarrollo de la nación.
No obstante, el ejemplo que emplean no ha sido el mejor. Creo que se basa en una verdad trivial sobre el devenir del sector eléctrico dominicano. A continuación presentamos la verdadera reforma institucional del sector eléctrico que requiere el desarrollo de la nación, basada en una verdad no trivial sobre la electricidad, que tiene un alto potencial para crear grandes oportunidades de negocios al país.
Con el auspicio de la USAID, vía el Centro Universitario de Estudios Políticos y Sociales de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, fui seleccionado y contratado en 1996 por el Grupo de Acción por la Democracia, como especialista nacional, para redactar uno de 3 documentos de trabajo con planes de acción en la prioridad del sector eléctrico. Diferente a los otros dos especialistas, yo había practicado la planificación de los sistemas eléctricos interconectados y el desarrollo de sistemas modernos de información. En estos dos experticios están elementos no-triviales en la reforma de los sectores eléctricos para la TRI. Ninguno de los otros dos expertos estaba en capacidad de contribuir.
De acuerdo a la “Agenda Nacional de Desarrollo (Volumen II): Planes de Acción para las Diez Principales Prioridades,” la propuesta que elaboré se suponía debía “contribuir con la tarea de las autoridades nacionales, y más especialmente de aquellas que habrán de conformar el equipo de la nueva Administración a inaugurarse el venidero 16 de agosto [del 1996], de formular las mejores políticas para impulsar el desarrollo nacional.”
Lamentablemente para la familia dominicana, mi documento de trabajo no fue ni siquiera considerado por esa Administración, ni por las que le sucedieron. Creo que humildemente puedo decir que en aquel momento hubo falta de institucionalidad que afectó grandemente el proceso posterior de reestructuración y que le ha costado grandes pérdidas a nuestra sociedad. En particular, existen ahora toda una serie de costosos intereses creados que se pudieron evitar. Ahora bien, los errores en las reformas han sido en todo el mundo, dejándonos todavía la oportunidad para ser los pioneros en la reforma de los mercados eléctricos mundiales.
Ramón Flores, un especialista nacional, que redactó uno de los otros dos documentos, escribió “Cualquier sector energético de propiedad pública o privada que no se sustente en sí mismo, sino en las finanzas del Estado termina convirtiéndose en un barril sin fondo.” No obstante, la decisión de capitalizar extendió la participación de las finanzas del Estado en el negocio eléctrico. Esa participación, se hizo con el modelo de negocios de las distribuidoras, que sirve para extraer rentas abultando las compras de infraestructura que se pasan a tarifa. El resultado es tres distribuidoras quebradas.
La verdad trivial sobre el sector eléctrico aludida por la Amcham se basa en los estudios de los economistas Douglas North, premio Nóbel 1993, que ofrece “una visión neoclásica del desempeño económico de los pueblos, incorporando la importancia del rol de las instituciones y la evolución de la sociedad a través del tiempo,” y Hernando de Soto “quien se ha enfocado en un concepto revolucionario al que ha llamado ‘la carencia de derechos de propiedad formales como la fuente de la pobreza en los países pobres.’” Sucede que la verdad del sector eléctrico no es solo asunto de sus aspectos triviales (correctamente centrados en lo ético); es ante todo un asunto de un aspecto no trivial de electricidad (donde aplican los importantes hallazgos de Harry Collins y sus colegas).
Sabemos que el premio Nóbel de economía 1970, Paul Anthony Samuelson, ofreció una proposición que fuese a la vez verdadera y no trivial: “El principio de las ventajas comparativas. Que es lógicamente verdadera no es necesario comprobarlo ante un matemático; que no es trivial se ha comprobado por los miles de hombres importantes e inteligentes que nunca han podido entender por sí mismos dicha doctrina o creer en ella después que se les ha explicado".
Basado en los aspectos triviales de la electricidad, el economista Alfred E. Kahn ha dicho “Estoy preocupado sobre cuán únicos son los mercados eléctricos. Siempre he estado incierto sobre eliminar la integración vertical. Podría ser una industria en que esta funcione razonablemente bien.”
Lo que el Dr. Kahn explica es un asunto que es lógicamente verdadero y que también no es trivial. Lamentablemente, no fue tomado en cuenta el gran esfuerzo desplegado en el Instituto Tecnológico de Massachussets, durante gran parte de los años 80, por un equipo de investigadores dirigido por Fred C. Schweppe, dando lugar a la teoría y la práctica de la formación de precios de oportunidad (spot) de electricidad.
La integración vertical permitía aproximar el mayor bienestar social, cuando la expansión del conjunto generación-transmisión del sistema eléctrico interconectado se realizaba al mínimo costo, como lo exigió a la CDE el Banco Mundial al final de los años 80. Yo preparé un plan de expansión en esa oportunidad. Esta expansión asumía la demanda y la confiabilidad del sistema eléctrico como externalidades, e incluía los costos (que se pretendían minimizar con la expansión a largo plazo para la optimización del conjunto) de inversión, operación, mantenimiento y desabastecimiento (los costos de los apagones a la sociedad).
No obstante, la reestructuración introducida en el país en el año 1999 continúo dejando los insoportables costos de los apagones a los consumidores, dada la baja confiabilidad ofrecida, al tiempo que le confiscan su potencial derecho de propiedad de manera indefinida. Así se refuerza el mercado Sálvese Quien Pueda (SQP) de soluciones individuales de autoabastecimiento a los consumidores. Es ese defecto de la reforma, los apagones como externalidad, que aparentemente hace atractiva la reforma a los inversionistas, a mí entender la fuente principal del fracaso de la misma. De ahí es que puede operar la creencia subyacente en los consumidores que ha impulsado el hurto de electricidad a niveles alarmantes, de que ladrón que le roba a ladrón tiene 100 años de perdón.
Es por lo anterior que los cambios incorporados a la normativa, que según Amcham “pretenden corregir algunas distorsiones del sector de distribución, estableciendo mayores penalidades y acciones punitivas para el resguardo de las consabidas garantías Estatales al derecho de la libre empresa y a la seguridad jurídica de las empresas distribuidoras,” se quedan cortas para contribuir a la institucionalidad y al desarrollo de la nación, por estar concentradas en los derechos y la optimización de una sola de las dos partes y no del conjunto.
El Ex-Vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, en el prefacio de la segunda edición del libro “Capitalism at the Crossroads,” de Stuart L. Hart, afirma que “los intereses de los accionistas, tanto públicos como privados, a través del tiempo, serían mejor servidos por compañías que maximicen su rendimiento financiero administrando estratégicamente su rendimiento económico, social, ambiental y ético… La ‘licencia para operar’ ya no puede ser una suposición de los negocios, cuando retos tales como la crisis ambiental… escasez de agua y la pobreza llegan a un punto donde la sociedad civil y los consumidores demandan una respuesta de los negocios y del gobierno. Las compañías líderes entienden esto y ya están moviéndose antes que los legisladores y los reguladores y, al hacerlo, están asegurando la ventaja competitiva.” Es así como se deben interrelacionar de ahora en adelante el comercio y la competitividad. Esta consideración es sobre lo ético y trivial.
El aumento de la eficiencia de los sectores eléctricos mundiales, en la propuesta de Schweppe y su equipo, diseñada para un mercado regulado y extendida por el autor para un mercado abierto, proviene de la competencia al detalle con demanda activa, haciendo que la demanda y la confiabilidad dejen de ser externalidades. Para lograr el mayor bienestar social, la eficiencia del sector entonces resultaría de la optimización del conjunto, tomando en cuenta no solo la oferta y el transporte, sino también la confiabilidad y la demanda. Esto es posible por la reducción significativa en los costos de transacción, gracias al gran progreso acontecido y por acontecer en las tecnologías de la información que son parte integral de la Tercera Revolución Industrial. Más abajo amplío esto al tratar las tecnologías “disruptivas.”
El aspecto de confiabilidad nace de uno de cuatro criterios en que descansa la teoría y la práctica de la formación de precios spot que es cierto y no trivial. El criterio es considerar los requisitos para controlar, operar y planear un sistema eléctrico. En verdad es el criterio fundamental de diseño arquitectónico del sistema eléctrico. Como veremos a continuación, al ser cierto y no trivial, ese criterio no puede ser objeto de debate, como se ha realizado equivocadamente al implantar los mercados eléctricos en todas las jurisdicciones y mucho peor en la República Dominicana, donde se ha realizado una fuerte contrarreforma sin ni siquiera debate.
Eberhardt Rechtin y Mark Maier, en su libro “The Art of System Architecting,” explican que “la calidad de un sistema social… es menos un fundamento que una elección caso por caso; esto es, la calidad deseada (en nuestro caso principalmente la confiabilidad) depende del sistema que se quiere proveer. En la generación nuclear, en la manufactura moderna, y en los vuelos espaciales, la ultracalidad es un imperativo. Pero en salud pública, en control ambiental, y en seguridad, el nivel aceptable de calidad es solo uno de muchos factores económicos, sociales, políticos y técnicos a ser reconciliados.”
Con el objeto de obtener un mayor bienestar social que en la industria verticalmente integrada, la propuesta que realicé en 1996 como “La Necesidad de una Política Integral de Electricidad para la República Dominicana,” separa el sector eléctrico en dos grandes mercados: el mercado controlado de transporte y el mercado abierto de comercialización de electricidad al por mayor y al detalle. Hallazgos posteriores en lo que ha emergido, durante los últimos tres años, como la electricidad sin control de precios (EWPC, por sus siglas en inglés) aplica el imperativo de ultracalidad al sistema controlado de transporte. Ese sistema de transporte se planea para una expansión de mínimo costo que habilita el máximo bienestar social en el mercado abierto.
Peter Van Doren y Jerry Taylor, del Cato Institute, indican que “la reestructuración eléctrica fue iniciada en los años 90 para remediar el problema de costos de electricidad relativamente elevados en el Noreste y en California… los economistas querían una reforma que eliminara los incentivos a la capacidad excesiva de generación y para introducir precios en tiempo real.”
En las conclusiones de su trabajo, Van Doren y Taylor decían: “mientras la reestructuración no ha sido tan mala como las facciones contrarias al mercado mantienen, ha creado problemas desconocidos previamente en la industria eléctrica:”
1. Se concentró en la competencia en generación e ignoró los asuntos de precios e incentivos relativos a la administración del sistema de transmisión y sus características públicas comunes
2. Injertó un mercado mayorista relativamente libre encima de un mercado al detalle altamente regulado; y
3. Estableció instituciones artificiales que invitaron a la manipulación y el abuso.
El resultado final ha probado estar lejos de ser satisfactorio.
Esos problemas desconocidos resultan en la falta de conocimiento de los elementos esenciales del mercado genérico de la EWPC que humildemente descubrí, sinteticé y presenté este año en la Universidad Carnegie Mellon: competencia al detalle con demanda activa y transporte de ultracalidad, los cuales había intuido en la propuesta que realicé en 1996.
El primer problema desconocido para Van Doren y Taylor se resuelve con un mercado controlado de transporte con ultracalidad. El segundo con la competencia en el mercado al detalle con demanda activa, el cual da una ventaja bien grande a los dominicanos para integrar el mercado SQP al sistema interconectado (en realidad el mercado emerge integrado y las reglas de juego lo fraccionan). El tercero se resuelve con el cambio de la regulación de control de precios a la regulación prudencial (sin control de precios) para proteger a los consumidores de los abusos de los detallistas y del potencial poder de mercado de los generadores.
Siguiendo las sugerencias del premio Nóbel Douglas North, en 1996 escribí: “Las instituciones y la gente necesitan tiempo para asimilar los cambios, especialmente aquellos que transforman. Se puede adoptar un cambio radical para ser implantado en etapas con pasos firmes. La gente necesita tiempo para conocer, entender y finalmente comprender que se quiere hacer… la meta de transformar la industria eléctrica en dos etapas, es en verdad una meta muy optimista.”
La primera de las dos etapas que estimaba de 5 años era para desarrollar el mercado minorista y el mercado de transporte (transmisión y distribución) de electricidad de clase mundial. La apertura de la generación era para la segunda etapa.
Argumenta Amcham que “A seis años de promulgada dicha Ley (General de Electricidad), su implementación y aplicación real ha sido limitada y aún no ha resuelto la problemática de la sostenibilidad del segmento de distribución.” Este tema de la sostenibilidad es una creencia altamente defectuosa en la mente de los que dirigen la reforma dominicana.
La sostenibilidad que impulsa el desarrollo es la que resulta en el máximo bienestar social del conjunto, que garantiza a su vez el bienestar de cada una de las partes. La primera etapa que sugerí en 1996, como parte de la política integral, suponía que “mientras más actores (en el mercado minorista) hay presentes inicialmente en la solución de las pérdidas, más pronto se solucionará el problema.” En efecto, la política implantada se hizo a la inversa y considerando la sostenibilidad de los segmentos por separado sin pensar en la del conjunto.
La industria eléctrica a nivel mundial está desde hace tiempo en la Zona No Rentable. En esa zona, los aumento de los costos (incluyendo aquí los de los apagones) a los clientes resultan del modelo de negocios de las distribuidoras de ganarle casos de tarifas a los reguladores. Para sacarla de esa zona se necesitar reestructurar correctamente. De eso es que trata la EWPC para posicionar la industria en la Zona Rentable.
Mientras el bienestar del segmento de generación está garantizado a las empresas capitalizadas por contratos a largo plazo con el segmento de distribución, no así está garantizado el derecho de propiedad del segmento de los consumidores, incluso de aquellos que no carecen de derechos de propiedad formales. Se trata en efecto de reglas de juego muy defectuosas que se amparan en la impunidad de los derechos formales, como lo son los contratos de la capitalización y el Acuerdo de Madrid.
Así que en el país, la reforma del sector eléctrico ofrece derechos de segunda categoría a los consumidores del mercado minorista, lo que va más allá de los conceptos que aboga Hernando de Soto sobre “la carencia de derechos de propiedad formales como la fuente de pobreza en los países pobres.” Al ofrecer un servicio precario sin compensar los apagones, los derechos de los consumidores afectados son secuestrados con impunidad.
La EWPC genera un derecho a los clientes que estén dispuestos a recibir un servicio de menor confiabilidad a cambio de un derecho de propiedad a título individual. Los pobres podrán contar con ese derecho, de forma que paulatinamente la electricidad pueda contribuir junto a la institución del micro-crédito a reducir la pobreza.
Es al considerar también los derechos de los consumidores que la EWPC tiene su enfoque que la diferencia de los otros procesos de reestructuración. La reforma planteada para desarrollar las instituciones del sector eléctrico, tienen la EWPC como uno de los “factor[es] determinante[s] para garantizar el desempeño económico de” la nación dominicana “y su permanencia con el paso de los años.”
A la fecha he identificado 6 tecnologías “disruptivas” que permitirán desplazar la industria eléctrica de la Zona No Rentable a la Zona Rentable. Esas tecnologías son: 1) la respuesta de la demanda, 2) la eficiencia energética, 3) la generación y almacenamiento de electricidad, 4) la infraestructura avanzada de medición (AMI por sus siglas en inglés), 5) la red inteligente (smart grid) y 6) los modelos innovadores de negocios. Esta sexta tecnología “disruptiva” es la que permitirá integrar mezclas de las otras cinco, por medio de planes de servicio a los clientes consumidores de parte de los detallistas de segunda generación (esto es para diferenciarlos de los detallistas que ofrecen servicios en los mercados actuales).
Es importante destacar que disponemos una gran inversión en la generación y almacenamiento de electricidad en el mercado SQP. Al integrar al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado dichas tecnologías deberá ocurrir lo mismo que acontece con la industria de la computación, en la que modelos de negocios sucesivos permiten mayores niveles de eficiencia, empezando por algunas implantaciones rudimentarias. Es con la estructura de la EWPC que se inicia la gran revolución de los sectores eléctricos mundiales, lo que debería ocurrir aquí.
Generando un conjunto de reglas claras y contundentes “se asegura una continuidad del desarrollo institucional, se obtiene una mayor confianza en la comunidad de inversionistas, tornándolos predecibles en el desempeño de nuestras instituciones, disminuyendo el riesgo y creando confianza, lo que se traduce en atracción de la necesaria inversión para mejorar la productividad, la creación de empleos y por ende el bienestar de la ciudadanía,” tal como sugiere Amcham.
Ante las anteriores explicaciones, repetimos la pregunta que hace Amcham: ¿tendrán la sociedad dominicana y las organizaciones políticas la voluntad de contar con instituciones sólidas, para cimentar su desarrollo con una visión de largo plazo? La respuesta es que sí la tienen, pero para ello debe existir un ideario común, un proyecto país compartido por la sociedad…” Para el sector eléctrico, ese proyecto es la electricidad sin control de precios (EWPC).
Con mucho respeto, espero de los directivos de la Cámara Americana de Comercio expresen su refutación o aprobación a esta exposición.
Para más información se puede consultar la Bitácora Digital del Grupo Millennium Hispaniola (http://grupomillenium.blogspot.com/) y a http://www.energyblogs.com/.
jueves, junio 26, 2008
Ed. GMH: Interpretando las Sugerencias de Reformas del FMI
José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D.
Consultor Sistémico
Interpretando las Sugerencias de Reformas del FMI
Hoy, su columna del semanario Clave, Bernardo Vega la titula “Los cinco golpes.” Cuatro de estos golpes, que son precisamente de origen global, tienen un denominador común: más gastos o menos ingresos en divisas para el país. Por tanto, las reformas que debemos implantar, con el beneplácito del FMI, deberían estar orientadas a menos gastos y más ingresos.
Bernardo agrega que la mitad del aumento de la inflación en los primeros 5 meses del 2008 fue debida a los dos primeros golpes: “… aumento en los precios internacionales del petróleo y de la comida.” Los golpes tercero (lento crecimiento de las economías americana y europea) y cuarto (situación de la banca internacional) no se han sentido todavía con intensidad en el país. El quinto, de origen local, es relativo a “… los excesos presupuestarios de la campaña reeleccionista.” A falta de las necesarias reformas que deberán iniciarse próximamente, Bernardo finaliza con el impacto evidente del quinto golpe “… ya fueron consumidas, las partidas de los subsidios para el año entero.”
La nota de prensa Declaración del Subdirector Gerente del FMI, Murilo Portugal, al finalizar su visita a la República Dominicana, destaca sobre el aumento de los precios de la comida, que “La comunidad internacional, por su parte, debe avanzar en el marco de la Ronda de Doha hacia una mayor liberalización del comercio agrícola.” Es precisamente en el marco de la Ronda Doha, donde a pesar de las reducciones en los precios de la comida, los sectores industriales y agrícolas de nuestros países pobres, verán una reducción importante de sus aranceles y un consecuente aumento de las importaciones que originarán más gastos de divisas y menores oportunidades de empleo.
Es por esas necesidades de divisas y mejores ventajas comparativas, que estos sectores deben unirse para reclamarles a sus gobiernos que definan como prácticas desleales encubiertas las emanaciones de gases invernadero correspondiente a los subsidios a la energía que han gozado y gozan los países que no son pobres y que afectan negativamente su competitividad y al medio ambiente global. Este es un ingrediente crucial de una estrategia a ser concertada por los países pobres con grandes posibilidades globales de éxito.
Siendo previsores, no tiene ningún sentido monitorear la resignación de un sector de servicio público con redes como ha sugerido AmCham en su nota De los planes a la acción,” que estimamos orientada a aumentar los gastos de divisas. El sentido está en monitorear todas las posibilidades identificadas en Acción con Visión: Por un Diálogo con Amcham, que al contrario está orientada a aumentar los ingresos de divisas. Por ende, es necesario intensificar el diálogo, no solo al nivel del gobierno como sugiere el FMI, sino a nivel nacional, para introducir reformas que disminuyan los subsidios y la pobreza como se sugiere a continuación:
Reforma en Transferencias de Fondos: subsidios transparentes (reducen el incentivo a la corrupción), directos y bien focalizados a la electricidad, agua y gas, no por medio de los precios de los servicios públicos. Esta reforma quedó fuera de secuencia en la capitalización.
Reforma Sectores Servicios Públicos con Redes (electricidad y agua): para enfrentar la debilidad estructural, se necesita un compromiso nacional que resulte en precios eficientes – no regulados – a todos los consumidores finales con ITBIS. Al igual que en los sectores financieros, la liberación de precios necesita estar acompañada de una regulación prudencial para prevenir poder de mercado y abusos a los clientes finales. Esta es la visión de un Servicio-Negocio Sin Control de Precios que se sugiere:
Con la reforma estructural se le separa la comercialización al detalle al negocio de distribución y éste se reintegra a la transmisión para constituir tres empresas de transporte – ETES - a ser licitadas y reguladas bajo control de precios.
Aprovechando un desarrollo orientado a la Tercera Revolución Industrial, la comercialización al detalle se pasa a la competencia para los servicios públicos con redes que se podrán integrar horizontalmente en todo el país. Esta innovación tendrá el objetivo de hacer de los servicios públicos con redes nuestra marca-país, para generar divisas en el mediano plazo, como parte del desarrollo económico global de dichos servicios.
Financiamiento proveniente de los fondos de pensión debe ser integrado como parte de la regulación prudencial.
Reforma Sector Combustibles Fósiles: se necesita progresar en la comunidad internacional para colocar impuestos a los gases invernadero. República Dominicana debería tomar la iniciativa en la OMC.
martes, junio 24, 2008
El Dia: La Enseñanza de Alejandro
Se le atribuye a Hernán Cortés el haber quemado sus naves en México para que nadie pudiera volver atrás en sus planes de conquista, pero la primera vez que tuve conocimiento de una hazaña semejante, la Historia se la atribuía a Alejandro el Grande, en el año 335 antes de Cristo.
Se dice que al llegar a las costas de Fenicia, Alejandro debió enfrentar una de sus más grandes batallas. Al desembarcar, comprendió que los soldados enemigos superaban en cantidad tres veces mayor a su gran ejército. Sus hombres estaban atemorizados, habían perdido la fe y se daban por derrotados.
Cuando Alejandro hubo desembarcado a todas sus tropas en la costa enemiga, dio la orden de que fueran quemadas sus naves. Mientras los barcos se consumían en llamas y se hundían en el mar, reunió a sus hombres y les dijo: “Observen cómo se queman los barcos.
Sólo hay un camino para volver a nuestros hogares, y es por mar. La única forma posible de regresar es si nos apoderamos de los barcos de nuestros enemigos”.
El ejército de Alejandro el Grande venció en aquella batalla y regresó a su tierra a bordo de los barcos conquistados al enemigo. Su ejemplo nos enseña que los mejores hombres no son aquellos que esperan las oportunidades, sino quienes las buscan y las aprovechan a tiempo, quienes asedian a la oportunidad, quienes la conquistan.
¡Cuántas veces la falta de fe, el temor y el estar atado a lo inseguro nos privan de conseguir nuevos éxitos, nos hacen renunciar a los sueños! ¡Cuántas veces la seguridad de poseer algo nos hace renunciar a la posibilidad de conseguir mucho más! ¡Cuántas veces lo que tenemos fácilmente a nuestro alcance nos impide crecer!
domingo, junio 22, 2008
Pensamiento Sistémico un Punto de Vista como otro Cualquiera
Gracias Diogenes por tu atenta explicación. Por favor envíame el DVD para conocer más de tu planteamiento. Me encantaría participar en dicho taller.
Te solicito permiso para publicar nuestro intercambio en el Grupo 0 del GMH.
Un abrazo,
José Antonio
2008/6/19 Diogenes Aybar
Hola Jose Antonio;
Gracias por la respuesta; cuando planteo el pensamiento epistemico no lo cotrapongo con el pensamiento systemico, en realidad la conferencia a que me refiero esta estructurada dentro del marco del pensamiento sistemico, lo que pasa es que yo planteo que debe haber un replanteo epistemologico del problema, entendiendo que solo puede ser enfrentado sistemicamente.
si quiers puedo darte una copia de un DVD de la conferencia (el mismo se encuentra en la COSECYT). pROXIMAMENTE LA cosecyt VA A REALIZAR UN TALLER DE DISCUSION SOBRE LOS TEMAS TRATADOS EN LA CONFERENCIA; talves te interesaria participar.
Saludos;
Diogenes
2008/6/18 José Antonio Vanderhorst-Silverio, PhD
Muchas gracias Diógenes,
Uno de los mejores ejemplos de la aplicación del pensamiento sistémico está en el Proyecto del Club de Roma en los años 70. Tengo ahora en mis manos el libro Beyond the Limits: confronting global collapse - envisioning a sustainable future, con el que se actualizó en 1991 el estudio original de The Limits to Growth.
La conclusión del prefacio de dicho libro dice: "We think that the human race is up to the challenge. We think that a better world is possible, and that the acceptance of physical limits is the first step to get there. We see "easing down" from unsustainability no as a sacrifice, but as an opportunity to stop battering against the earth limits and to start trascending self-imposed and unnecessary limits in human institutions, mindsets, beliefs, and ethics."
En el capítulo 1 agregan "A system viewpoint is not necessarily a better one than any other. Like any viewpoint, like the the top of a hill you climb, it lets you see some things you would never noticed from any other place, and it blocks the view of the other things. System training has taught us to see the world as a set of unfolding dynamic behavior patterns, such as growth, decline, oscillations, overshoot. It has taught us to focus on interconnections. We see the economy and the environment as one system. We see stocks and flows and feedbacks and thresholds in that system, all of which influence the way the system behaves."
El pensamiento mecánico no toma en cuenta las necesarias interacciones que si se ven con el pensamiento sistémico. Jay Forrester, el diseñador del prototipo del modelo de computadora que se usó en ambos estudios y a quien ahora se llama el Padre de la Dinámica de Sistemas (que ya cumplió 50 años) ofrece un argumento fuerte para convertir la la social económica en una profesión de sistemas, como se puede ver en el archivo anexo.
En fin, el pensamiento espistemológico puede permitir ver cosas que puede que no se vean con el pensamiento sistémico. Sería interesante ver los cocientes, de dos en dos, de las variables socioeconómicas que aparecen en la curva logística. Digo esto, porque en las simulaciones de los sistemas aparecen retrasos sistémicos importantes que quizás podrían verse de esa manera.
Saludos,
José Antonio
2008/6/18 Diogenes Aybar:
Hola a todos;
Me parece que el problema se esta discutiendo dentro de parámetros que no abarcan el alcance del problema. En realidad el problema debe ser enfrenta con nuevos paradigmas, no solo económicos, sino sociales y culturales; les sugiero que tomen una perspectiva desde lejos (en lo histórico y en cuando a los conceptos en que se fundamentan los paradigmas actuales de las ciencias sociales).
Como ejemplo de lo que digo les estoy enviando una copia del resumen de una conferencia presentada en la academia de ciencias; la misma presenta una perspectiva fresca y unos datos escalofriantes.
Saludos;
Diogenes Aybar
From: vanderhorstsr@gmail.com
To: grupo.millennium.hispaniola@gmail.com
Subject: ¿Qué Hacer con Petróleo a US$200? - Grupo 2
Date: Wed, 18 Jun 2008 11:07:42 -0400
Resignación Local vs. Posibilidades Globales
Complaciendo a Rhadamés, esta es otra nota (como que se menciona arriba) llena de optimismo y por ende de enormes posibilidades con suma positiva, fruto del remanente diálogo reflexivo y generativo que se nutre con dichos aportes morales de Federico, que es lo que necesitamos para reducir la pobreza y los subsidios.
Hace tiempo que dejé de ser profesor en la universidad. Recuerdo que uno de los elementos del método de diseño que les impartía a mis estudiantes era la necesidad de una formulación amplia de los problemas. Es por eso que al darme cuenta que la formulación de la crisis de energía dominicana no arrojaba resultados, cambié de estrategia y amplié dicha formulación a la crisis global.
En adición a las explicaciones de la nota Acción con Visión: Por un Diálogo con Amcham, trataré de explicar desde otra perspectiva porque la solución definitiva a la crisis de energía dominicana está por tanto íntimamente ligada a las oportunidades que genera la crisis de energía mundial. Con la formulación amplia encontré que la planificación, la operación y el control de todos los sistemas interconectados de los sectores eléctricos del mundo están históricamente orientados al lado de la oferta con una demanda que simplemente se proyecta y se considera como una exterioridad.
Las excesivas inversiones hechas en el sector electricidad dominicano, sean estas en el sistema eléctrico nacional interconectado, o en el mercado Sálvese Quien Pueda de soluciones individuales, son el resultado de una separación artificial de la realidad emergente basado en la supremacía del todo en que se basa el pensamiento sistémico. Por ejemplo, dado que las redes eléctricas fallan, especialmente en zonas huracanadas, el autoabastecimiento es una real necesidad. Con la electricidad sin control de precios, la totalidad de esas inversiones serían no obstante mucho menores y más eficientes.
La solución en la Tercera Revolución Industrial (TRI) está centrada en el desarrollo del lado de la demanda, para integrarla a la planificación, operación y control de los sistemas eléctricos interconectados para producir el máximo bienestar social, introduciendo la elasticidad en la demanda de los sectores eléctricos. Las redes de distribución de los países avanzados daban un servicio 99.9% de confiabilidad que era razonable en tiempos pasados.
No obstante, en la TRI, un servicio razonable podría ser de 99.9999% de confiabilidad, haciendo que lo que sucede en el país se asemeje a la situación global en que también es necesario el autoabastecimiento, siendo esta una ventaja comparativa que tenemos. Por ejemplo, en ciertas circunstancias de choque externo, en vez de apagar circuitos enteros destruyendo inmenso valor, se apagará el servicio selectivamente a los consumidores finales conforme a sus contratos de servicio (algunos de los cuales tendrán el autoabastecimiento que le resulte en el menor costo a largo plazo).
Asimismo, en la electricidad como servicio-negocio (ver Acción con Visión: Por un Diálogo con Amcham), los derechos de propiedad de los clientes que pagan no serían entonces vulnerados con apagones que no son económicamente compensados, como sucede en el sistema actual. Evidentemente, supongo que se cambia la cultura de robo por un SISTEMA de servicio ÉTICO y también un NEGOCIO que agrega valor y que la sociedad entonces quiere defender y preservar.
Es así como, con una solución global, evita el miedo asociado a los “varones de la electricidad” que seguirán entonces reglas que provienen del mercado global, sin control de precios al cliente final, cuyas normas prudenciales deberían ser negociadas en la OMC para desarrollar mercados eléctricos, para gas y para agua, completamente competitivos al por mayor y al detalle. La distribución estrechamente integrada a la transmisión seguiría siendo una actividad regulada con una rentabilidad asegurada y por tanto la inversión será positiva.
La razón por la que este diálogo reflexivo y generativo es sumamente oportuno, es porque las decisiones de inversión en medidores sin la presión de la competencia (el regulador y la distribuidora harían costosas apuestas que se pasarían a tarifa), que se estarán haciendo próximamente con fondos de la banca multilateral, pueden bloquear el progreso de la solución sistémica. Lo que necesitamos es un cambio de paradigma a la electricidad sin control de precios, para que sean los detallistas (de segunda generación) los que se arriesguen como parte de sus modelos de negocios.
La mente de los líderes es muy generosa de acuerdo a Peter Koestenbaum, quien escribe que esa mente puede contener ideas opuestas y sentimientos contradictorios al mismo tiempo. Esa mente puede lograr consuelo con las tensiones de ambigüedad, polaridad e incertidumbre. Con mil amores quisiera darles la razón a los dominicanos con mentes de líderes que creen, que bajo las circunstancias presentadas arriba, podemos tomar la decisión de reestructurar el sector eléctrico dominicano para implantar la electricidad sin control de precios, sin ser parte de una solución global, con la que tomaremos la delantera y generaremos el mayor valor económico posible.
Desde el punto de vista sistémico, el aporte de Federico arroja también importantes elementos que necesitan ser tomados en cuenta en el gran cambio en el sistema (especialmente para incorporar el Estado de Derecho), para así enfrentar la componente local de la crisis sistémica global. Aclaro que el objetivo de la serie de preguntas era mostrar una serie de relaciones (nexos causales) que ayudan a definir el sistema intervenido, que necesariamente estaba incompletamente representado.
Ahora bien, Federico cuestiona la validez de esos vínculos, basado en informaciones de prestigio. Acepto su explicación de la gobernabilidad, pero queda todavía latente como vamos a enfrentar los choques de precios de US$200 el barril de petróleo. Es también para los US$200 o precios superiores que se necesita una solución estructural global a negociarse en la OMC, donde los países pobres sin recursos energéticos deberían concurrir para aplicar la disciplina de subsidios a sus defensas comerciales. Algunos países son competitivos por el mero hecho de poder contaminar. Vuelvo a este tema abajo.
La Energy Information Administration (EIA) sigue proyectando crecimientos insostenibles de energía, que en gran parte dan pie a la incertidumbre que afecta los precios del petróleo. La EIA basa sus proyecciones en el pensamiento mecánico. Sin embargo, el Consultor McKinsey, en el artículo “Curbing the growth of global energy demand,” informa “que el crecimiento de la demanda mundial de energía puede ser cortado a la mitad o más sobre los próximos 15 años, sin reducir los beneficios que le ofrece la electricidad a los clientes finales – y mientras apoya el crecimiento económico. La clave es un esfuerzo concertado global para impulsar la productividad energética…” Parece que McKinsey al trabajar con los mercado globales cree en las amplias posibilidades en vez de resignarse a la filosofía “Prepárate para lo peor, que de buenas noticias no se muere nadie.” Otro punto a favor de la solución global.
Ciertamente, lo que informa McKinsey incluye a los países ricos y no solo contempla la electricidad sino toda la energía global. Gracias a Federico por informar que el aporte de los pobres es insuficiente y en efecto fue una falta, ya que mi respuesta a la pregunta de Frederic (ver el enlace que tiene aportes de Edwin Croes y Rolando Reyes) contemplaba un acuerdo en la OMC para reducir los gases invernadero que preguntaba si podía ser de alto apalancamiento del sistema. Con reducciones de esa magnitud en el crecimiento de la demanda, la incertidumbre en los precios del petróleo para los próximos 15 debe reducirse. ¿Cuánto sirve que varios países aislados adopten energías renovables si los mayores contaminantes no hacen nada?
Es también por la supremacía del todo que la consideración de los precios asociados solamente a la debacle de los “subprimes,” parece ser más completa si se toma en cuenta también la reducción de la demanda. ¿Qué harán los especuladores si la reducción de la demanda va en serio?
Precisamente el 20 de junio aparece la noticia "La responsabilidad del petróleo caro comienza por el consumidor", en la que “Anthony Davidson, académico de New York University... sostiene que el destino del precio del petróleo está más en manos de los consumidores que en las de los especuladores de bolsas de valores.” Con el Editorial Listín Diario - Los combustibles, del 22 de junio, se ha presentado la realidad que estamos viviendo de manera clara y contundente. En su último párrafo, sintetizan un círculo vicioso que llevará a más y más pobreza.
Como han visto, con el sistema propuesto de la electricidad sin control de precios, los detallistas tendrían en el mercado global los mismos derechos que los generadores y que los clientes, amparados en la regulación prudencial a ser satisfactoriamente negociada en la OMC. Tres preguntas éticas para concluir con relación al sistema actual:
¿Tienen los generadores más derechos que las distribuidoras?
¿Tienen las distribuidoras más derechos que los clientes finales?
¿Tiene el regulador que asegurar los derechos en A y en B a los generadores y los distribuidores, respectivamente?
Acción con Visión: Por un Diálogo con Amcham
Confió, no obstante, que los miembros de esa honorable cámara de comercio, estando abiertos al diálogo, consideren, analicen y ponderen, el siguiente análisis muy humilde que requiere un cambio fundamental de la mente de los inversionistas del sector local y global, para que aprovechen las grandes oportunidades latentes y ofrezcan el liderazgo realista que ambos países y el mundo necesitamos.
El cambio fundamental tiene como propósito alcanzar la visión de llevar a la realidad la electricidad como servicio-negocio, cuyo valor es superior a la suma del valor de la electricidad como servicio y el valor de la electricidad como negocio. Es decir, debemos evitar “la tiranía del o,” como sugieren Collins y Porras.
Con el título “Dialogo: Subsidios y Pobreza,” circulé un email que recibió alta aceptación, al sintetizar un aspecto clave de nuestra realidad de la forma siguiente:
El Cardenal pide diálogo sincero para enfrentar la actual crisis. La crisis es porque el mundo está cambiando vertiginosamente. Tres fuerzas globales están en acción impulsando el mundo: los altos precios de los combustibles, el cambio climático y la tercera revolución industrial. Los dos primeros son parte del problema, el tercero es parte de la solución.
La pregunta es como se evita “perjudicar a los sectores más vulnerables” como sugiere el Cardenal. En la nota Mejor Capitalismo (pulsar el hiper-enlace aquí y donde se requiera más adelante para ver el contenido) se da un ejemplo de como desmontar los subsidios del sector eléctrico y la pobreza de los consumidores acelerando el paso hacia la Tercera Revolución Industrial.
De dicha nota extraigo el mencionado ejemplo:
Un diálogo sincero que el Cardenal López Rodríguez ha sugerido para enfrentar una gran crisis es necesariamente un diálogo generativo en que emergen soluciones novedosas. La mayoría de las soluciones novedosas están íntimamente ligadas a la Tercera Revolución Industrial que estamos viviendo. Un ejemplo de soluciones novedosas lo podemos encontrar en la electricidad sin control de precios que le permite a cada cual recibir el servicio individualizado gracias a la Tercera Revolución Industrial.
Producto de un diálogo generativo en estado muy avanzado (ver el … artículo del EWPC Blog Can the Power Industry Eliminate its Price Controls to the End Customer?), la transformación del sector eléctrico puede servir para desmontar los subsidios y eliminar el control de precios a la electricidad, creando una regulación prudencial que evite el abuso a los sectores más vulnerables. La responsabilidad de administrar su consumo por parte de los consumidores hará que las facturas sean cada vez más asequibles.
Como se puede ver en el artículo HOY ECONOMÍA - El hurto no es el problema, “La solución que presenté en la SEIDE requiere una nueva Ley de Electricidad para implantar reglas de juego claras y estables… Al introducir competencia plena, tales reglas facilitan la reducción del hurto y otros elementos no menos importantes que pueden llevar al sector a ser nuestra marca-país.”
Así concluye dicha nota.
Sin embargo, concentrada en tan solo una de esas tres fuerzas globales, la Cámara Americana de Comercio introduce su artículo “De los planes a la acción,” diciendo que “La demanda global de hidrocarburos ha crecido sostenidamente y los precios del petróleo y sus derivados han alcanzado récords históricos en términos nominales.” De esa cita se infiere que existe una relación causal entre esas dos variables, a pesar de que también existe especulación en el corto plazo que hace que los precios puedan ser más elevados de lo necesario.
Abundando en dicha relación causal, la Cámara Americana de Comercio afirma que “Los países en vías de desarrollo, y entre ellos principalmente China e India, se estima que contribuirán en más del 70% del crecimiento de la demanda anual debido a que sus economías y poblaciones crecen más rápidamente que el resto del mundo. Este incremento de la demanda en combustibles fósiles se destinará principalmente para generación de electricidad y transporte.”
De lo anterior se desprende que el aumento de la demanda de los combustibles fósiles es un problema económico global. Pero desde una perspectiva sistémica, el aumento del consumo de los combustibles fósiles impulsa la otra fuerza global: el problema ambiental. Por tanto, esas dos fuerzas se refuerzan mutuamente para producir una crisis sistémica económico-ambiental global impulsada por el consumo de los combustibles fósiles.
¿Será entonces necesario buscar una solución global a la crisis eléctrica nacional que facilite el desmonte del consumo de combustibles fósiles, haciendo que su precio se eleve sin perjudicar las exportaciones de nuestros sectores productivos en el mercado global para incentivar la innovación e inversión en eficiencia energética para reducir la demanda y energías renovables que se alimenten con recursos con que contamos los dominicanos? Ver la respuesta a la pregunta de Frederic Emam-Zadé ¿Qué filosofía económica debe orientar las políticas públicas en este momento?
Al tomar en cuenta prácticamente solo una de esas tres fuerzas globales que están impulsando el mundo, la Cámara Americana de Comercio concentra su atención en que existe una solución local a la crisis de electricidad y se apoya en que “Las autoridades gubernamentales del sector eléctrico han publicitado por largo tiempo sus planes para el sector eléctrico que tocan aspectos como el suministro de energía, la gestión operativa de las distribuidoras, la calidad de servicio, la expansión del sistema de transmisión y de la capacidad de generación, así como la adecuación y actualización de la legislación y la definición de políticas y roles de una manera más clara y precisa.”
En vez de estar basada en una solución estructural, la Cámara Americana de Comercio se basa en lo publicitado por el gobierno (inducido por la presión del status-quo), que entendemos ha admitido ya el fracaso de la reestructuración basada en el proceso de capitalización, para concluir “que ha llegado el momento en que pasemos de los planes a la acción. El escenario mundial y nuestra realidad local lo demandan urgentemente. El país tiene buenos ejemplos de iniciativas exitosas de este tipo que se han verificado en el sector privado con resultados muy positivos para la nación.” Vale indicar, que todas las iniciativas mencionadas por la Cámara Americana de Comercio como positivas han resultado en un aumento en la dependencia de los combustibles fósiles en el país.
Por tanto, antes de pasar a la acción, los dominicanos y los americanos deberíamos dialogar haciendo una necesaria reflexión y contestando al menos las siguientes preguntas:
¿Cuál es la visión en que se basa el plan del gobierno? ¿Es la visión de la electricidad como un negocio? Escribiendo sobre el liderazgo servidor, Peter Senge especifíca que “Aunque funciona como una meta, una visión es mucho más que una mera meta. Es una meta que viene de nuestro más profundo sentido de propósito...”
¿Necesitamos los dominicanos y los americanos asegurarnos de que los planes para el sector eléctrico tomen en cuenta las tres fuerzas globales para que sirvan para aumentar la producción de energía con recursos propios y para desmontar los subsidios y reducir la pobreza?
¿Cuál ha sido y será el subsidio aplicado a la generación con energías fósiles? Noten que en el sector eléctrico la generación a base de combustibles fósiles está libre de los impuestos que se pagan por ejemplo en el transporte.
¿Es la actual matriz de generación a base de combustibles fósiles el resultado de esa política de subsidios? De no haberse aplicado la sabiduría convencional de liberar de impuestos la generación a base de combustibles fósiles, ¿hubiéramos reducido la dependencia de ese tipo de generación?
¿Cuáles son los estimados de los subsidios necesarios para los proyectos de energía renovable a mediano y largo plazos 1) sin eliminar los subsidios a los combustibles fósiles, 2) eliminando los subsidios a los combustibles fósiles, y 3) colocando un impuesto a los gases invernadero a los combustibles fósiles?
¿Cuál será la penetración esperada de las energías renovables en cada uno de los casos anteriores suponiendo el mismo nivel de subsidio? La idea es mantener el presupuesto de gastos públicos en el mismo nivel?
Sumando los subsidios a los combustibles fósiles, la componente de la deuda externa correspondiente al sector eléctrico y los subsidios visibles que este año se estiman en 1,100 millones de dólares, ¿cuándo se van a quitarle las muletas al sector eléctrico por medio de una reestructuración de alto apalancamiento sistémico que haga el mercado completamente competitivo y funcional?
¿De implantarse un régimen de impuesto al carbón negociado en la OMC en función del desmonte de los gases invernadero, tendrá el gobierno que asumir el subsidio en el futuro o serán los agentes del mercado quienes lo asumirán? Esa es la razón del argumento que la solución a la crisis es global y que conviene al país adoptar esa estrategia para reducir la demanda global de combustibles fósiles.
¿Estarían los exportadores dominicanos a favor de un incremento en la inversión en eficiencia energética y energía renovables, siempre y cuando les represente una ventaja comparativa en el mercado a pesar del aumento de los precios de energía?
¿Por qué en los Estados Unidos se ha formado una coalición de usuarios industriales de electricidad, organizaciones de interés público, grupos de consumidores y empresas eléctricas del sector público, representando los intereses de millones de consumidores, que lanzaron una Campaña para Tarifas de Electricidad Justas?
¿Por qué John Anderson, el presidente del Electricity Consumers Resource Council (ELCON) afirma que “los mercados organizados,” como el dominicano, “no son competitivos, son anti-consumidor, y son propensos a permanecer así sin una acción significativa de la FERC o del Congreso”? Sugiero leer el artículo EWPC EPAct will Provide Fair Electricity Prices, que prepare en respuesta a esas dos últimas preguntas.
¿Por qué no se ha formado todavía una coalición similar a la de los Estados Unidos en el país que represente los intereses de los consumidores?
¿Podría la implantación de la EWPC servir de ventaja competitiva para los agentes que actualmente participan en el mercado dominicano para aspirar a obtener una creciente participación en el mercado global?
¿Cuál se estima sean las oportunidades de innovación, la creación de nuevos negocios, la generación de empleo, y las exportaciones esperadas para la República Dominicana con el plan actual del gobierno o con la nueva estrategia para hacer de la electricidad nuestra marca-país?
Editorial Listín Diario - Los combustibles
Los combustibles
- 6/22/2008
El aumento de los precios del petróleo ha creado una trampa económica para naciones como la República Dominicana. Como bien apuntó el presidente Leonel Fernández, nuestra economía está aún a flote por la colaboración de Petrocaribe, la entidad prevista por el presidente venezolano Hugo Chávez cuando se avizoró que se producirían estas alzas incontenibles.
Hoy estamos ante la grave disyuntiva de tener que aumentar los precios de todo porque el petróleo es la sangre del sistema económico mundial y penetra hasta los más estrechos vasos del tejido social. Se vincula con el transporte, que ya eso afecta todo, pero también con los abonos, la electricidad, las industrias y el comercio. Sus golpes son efectivos, aun cuando sean únicamente laterales.
Los precios de los alimentos, en primer orden, y del transporte, en lo inmediato, están reflejándose en la economía de las mayorías. Se puede afirmar, sin lugar a ninguna duda, que autoridades y empresarios del transporte están conscientes de que los aumentos son despreciados y producirán rechazo en la población de la cual ellos mismos forman parte. Pero, ¿son evitables?
La respuesta es que mientras el petróleo esté a los precios en que se encuentra y se mantengan los niveles de impuestos actuales es imposible una reducción en los precios de los combustibles.
Es imprescindible que las autoridades traten de encontrar fórmulas intermedias, negociadas, para reducir el impacto que estos aumentos tendrán en la economía en general. Los pobres son mayoría y, aunque sus ingresos individuales son los más bajos en la sociedad, en masa representan el gran consumo. Si sus ingresos se afectan reducirán el consumo y entonces se afectará el ingreso de los que están en la cúspide social. Todos saben que, a menos que se corte, ese ciclo se repetirá y ahí comenzará una situación insostenible.
Se necesita ahora que prevalezca la sensatez y el diálogo. De ninguna de las partes debe haber soluciones impetuosas. La represión brutal nada resuelve.
sábado, junio 21, 2008
Cámara Americana de Comercio - De los Planes a la Acción
Sábado 21 de Junio del 2008, actualizado 1:55 AM
CAMARA AMERICANA DE COMERCIO
De los planes a la acción
- 6/21/2008
El escenario energético mundial y sus repercusiones en el panorama nacional del sector eléctrico obligan a pasar sin más demoras de los planes a la acción. Durante los últimos años, la industria de energía ha experimentado las condiciones más complejas y particulares de las pasadas dos décadas. La demanda global de hidrocarburos ha crecido sostenidamente y los precios del petróleo y sus derivados han alcanzado récords históricos en términos nominales.
Según la Agencia Internacional de Energía, la demanda mundial energética crecerá a un ritmo cercano al 1.6 % anual hasta el año 2030. Los países en vías de desarrollo, y entre ellos principalmente China e India, se estima que contribuirán en más del 70% del crecimiento de la demanda anual debido a que sus economías y poblaciones crecen más rápidamente que el resto del mundo. Este incremento de la demanda en combustibles fósiles se destinará principalmente para generación de electricidad y transporte.
La demanda de energías primarias se vuelve cada vez más insensible a las variaciones de los precios del petróleo. Si el escenario actual de altos precios se mantiene en los próximos años, afectará aún más la situación macroeconómica de los países que son importadores netos, como el caso de la República Dominicana.
Especial preocupación produce el análisis de la matriz de combustibles del sector eléctrico dominicano, como motor del desarrollo y clave para lograr los niveles deseados de competitividad industrial y de calidad de vida para la población en general. Durante el 2007, el 47% de la energía eléctrica producida en el país se generó utilizando derivados del petróleo como el fuel oil números 2 y 6, lo que delata la gran dependencia que tiene el país de este tipo de combustibles líquidos.
A esta realidad se suma la problemática del alto porcentaje de pérdidas que registran las distribuidoras y la posposición de la aplicación de la ley de electricidad que tipifi ca al fraude eléctrico como un crimen. Todo esto en un entorno de precios al alza de los combustibles y una tarifa eléctrica con necesidad de ser transparentada y ajustada de manera objetiva y periódica. Las autoridades gubernamentales del sector eléctrico han publicitado por largo tiempo sus planes para el sector eléctrico que tocan aspectos como el suministro de energía, la gestión operativa de las distribuidoras, la calidad de servicio, la expansión del sistema de transmisión y de la capacidad de generación, así como la adecuación y actualización de la legislación y la defi nición de políticas y roles de una manera más clara y precisa.
La Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana entiende que ha llegado el momento en que pasemos de los planes a la acción. El escenario mundial y nuestra realidad local lo demandan urgentemente. El país tiene buenos ejemplos de iniciativas exitosas de este tipo que se han verifi cado en el sector privado con resultados muy positivos para la nación.
Es el caso de inversiones de capital privado en centrales eléctricas a base de gas natural y carbón cuya generación actualmente representa un 38% del total de energía que se produce en el país. La instalación de una terminal de importación de gas natural líquido en Andrés, Boca Chica; la construcción de un gasoducto hasta la central Los Mina, la conversión a carbón de las unidades termoeléctricas Itabo I y II, así como la conclusión de la central Barahona carbón (que tenía un retraso de más de 10 años en su construcción mientras estuvo en manos del Estado) son muestras fehacientes del éxito de estos planes. Fuentes del sector indican que el impacto de estas inversiones en el sector eléctrico provenientes de capital privado multinacional representó sólo en el año 2007 un ahorro de más de 400 millones de dólares en la operación del sistema eléctrico nacional al utilizar combustibles más económicos.
Ahora bien, para que se concreticen nuevos proyectos similares es necesaria una férrea voluntad política para enfrentar el problema, claridad, estabilidad y respeto en las reglas del juego como garantía de las inversiones, así como un fortalecimiento de las instituciones del sector. Con estos elementos afi anzados, y la aplicación de los planes disponibles en el presente, tendremos respuestas adecuadas en distintos plazos.
En el corto plazo, el país podría tener resultados positivos de la lucha contra el fraude eléctrico, de la inclusión de las señales económicas adecuadas en los reglamentos de aplicación de la Ley de Incentivo a las Energías Renovables y tener mejoras importantes de los indicadores de las empresas distribuidoras. El robo de electricidad es sin duda la raíz de la problemática del sector al perderse 40% de la energía que se genera. Para lograr una mejora de este problema se deben aplicar de manera institucional acciones tangibles y radicales tendientes a reducir signifi cativamente las altas pérdidas de las distribuidoras de electricidad.
En el mediano plazo se debería concretar la conversión de las unidades de CESPM a gas natural, lo que garantizaría que en el 2010 la participación del petróleo en la matriz de combustible del sector eléctrico baje a un 35%, mientras que la del gas natural suba a un 32%. Para ello el sector privado tiene un rol fundamental ya que los recursos para la construcción del gasoducto que llevará el gas natural desde Boca Chica a San Pedro de Macorís así como la conversión propiamente dicha de la central, son de capital privado.
Para que en el largo plazo podamos contar con unidades de generación en base a carbón hay que considerar los tiempos de construcción y entrega de equipos de esta industria. Por lo que es necesario que de una vez por todas se concreticen los proyectos de manera transparente y que operen en régimen de competencia con los demás agentes del mercado eléctrico. A su vez, los primeros proyectos de energía renovable deberían estar en operación, independizando la producción de energía eléctrica del petróleo en un grado aún mayor.
En resumen, los retos que tiene en frente la República Dominicana en lo relativo a un abastecimiento de energía sufi ciente, confi able y a precios competitivos pueden ser enfrentados únicamente si se pasa desde ya de los planes a la acción, y las medidas concretas deben estar orientadas a incentivar la inversión privada y a fortalecer la institucionalidad del sector con miras a impulsar su desarrollo con una visión de largo plazo.
martes, junio 17, 2008
EWPC EPAct will Provide Fair Electricity Prices
From the above article link, I take that “According to John Anderson, president of the Electricity Consumers Resource Council (ELCON), ‘Today's organized markets are not competitive, are anti-consumer, and are likely to remain that way without significant action by FERC or Congress.’” That is why we need an EWPC EPAct, as soon as possible, to enable a highly competitive, pro-consumer, complete and fully functional market architecture and design paradigm shift.
I come to that conclusion after the 59 comments that make at the moment the most commented EnergyBlogs.com and EWPC article a resounding YES the answer to the question Can the Power Industry Eliminate its Price Controls to the End Customer? Members of the Coalition and stakeholders all over the world are invited to consider and support EWPC as the major initiative to reform global electricity markets.
First posted in the GMH Blog, on June 17th, 2008.
By José Antonio Vanderhorst-Silverio, Ph.D.
Systemic Consultant: Electricity
miércoles, mayo 28, 2008
Para Salvar la Nación
Muy buenas tardes,
Leí con mucho interés su columna Mis Buenos Días titulada Pequeños grandes cambios y recordé su columna "Quiero No Tener Razón" ante mi sugerencia "… que para salvar la nación lo que hace falta es desarrollar una masa crítica de verdaderos líderes en todos los estratos de la población." Son esos líderes los que impactarán "… las actitudes que los dominicanos debemos cambiar," que identifica la señora Ramírez de Hermón.
Danah Zohar y Ian Marshall han refinado la pirámide de Maslow creando una escala de 16 paradigmas de motivación, que son: -8, Despersonalización; -7, Culpa y Vergüenza; -6, Apatía; -5, Angustía; -4, Miedo; -3, Ansía; -2, Enfado; -1, Auto-valía; +1, Exploración; +2, Sociabilidad y Cooperación; +3, Poder-interno; +4, Maestría; +5, Generatividad; +6, Servicio elevado; +7, Alma del mundo; +8, La ilustración.
Como en otras partes del mundo capitalista, amoral y antisocial, las actitudes de la mayoría de los dominicanos están concentradas en los paradigmas del -1 al -4, a consecuencia de la inversión de valores que nos arropa. Zohar y Marshall explican que ese capitalismo es insostenible y que para realizar un cambio cultural desde esos paradigmas, a un capitalismo sostenible, moral y social, se necesitan líderes con sabiduría (niveles 5 y superiores).
Esa es la masa crítica de verdaderos líderes que necesitamos. La tarea es encontrar y promover en el sector privado aquellos líderes con la sabiduría necesaria que sean "… dominicanos honestos, de bien y respetuosos," como escribe la señora Berenice Ramírez de Hermón, para que sirvan de ejemplo en el cambio cultural. La campaña de educación y conciencia que ella sugiere podría ser dirigida a premiar la sabiduría.
Espero que usted siga queriendo no tener razón, para bien de nuestra comunidad.
Muy cordialmente,
José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D.
Consultor Sistémico
lunes, mayo 26, 2008
Mejor Capitalismo
Esta primera actualización es mucho más de 6 años después, redefine el Mejor Capitalismo como el Capitalismo Sobresaliente que se corresponde con la nota Should we waste the opportunity of an institutional innovation on the Electric Pact to start to leap Capitalism from Good to Great?, que en este momento tiene importantes aportes tanto con la brillante Intervención “Ciegos, Sordos y Mudos" del Dr.Vasquez Perrotta, como el no menos importante video de José Martínez Brito sobre la necesidad de despertar a la Clase Media de su largo letargo mientras el gobierno hace el mal negocio para dicha Clase Media de transferir una parte substancial su poder adquisitivo como caridad a los pobres
¡Despierta ya! #ClaseMedia http://t.co/QGjr07VAjK @VasquezPerrotta @matutino91 @jmartinezbrito @LucienneCarlo @fredemamzade @marianomalagon
— Jose A Vanderhorst S (@gmh_upsa) February 16, 2015
Mejor Capitalismo
El ganador del premio Nóbel Yunus tiene una nueva idea para atacar la pobreza por medio del capitalismo: reclutar compañías cuya misión es cambiar el mundo. Así se sintetiza el artículo “Dando a los pobres el negocio” que Alan M. Weber escribió para el USA Today del 21 de mayo del 2008. Ver Giving the poor the business - Opinion - USATODAY.com (actualizada con nueva fecha).
Según Yunus la caridad es un mal negocio tanto para el que la da como para los que la reciben. En vez de proveer una ruta para el auto mejoramiento, la caridad releva al receptor de la responsabilidad de su propio mejoramiento. Y aquellos que dan la caridad se encuentran a sí mismos escribiendo cheques cada año para el mismo problema, sin ninguna expectativa de que se va a resolver. Un caso particular de la caridad son los subsidios que en verdad perjudican grandemente a los sectores más vulnerables.
Un diálogo sincero que el Cardenal López Rodríguez ha sugerido para enfrentar una gran crisis es necesariamente un diálogo generativo en que emergen soluciones novedosas. La mayoría de las soluciones novedosas están íntimamente ligadas a la Tercera Revolución Industrial que estamos viviendo. Un ejemplo de soluciones novedosas lo podemos encontrar en la electricidad sin control de precios que le permite a cada cual recibir el servicio individualizado gracias a la Tercera Revolución Industrial.
Producto de un diálogo generativo en estado muy avanzado (ver el último artículo del EWPC Blog Can the Power Industry Eliminate its Price Controls to the End Customer?), la transformación del sector eléctrico puede servir para desmontar los subsidios y eliminar el control de precios a la electricidad, creando una regulación prudencial que evite el abuso a los sectores más vulnerables. La responsabilidad de administrar su consumo por parte de los consumidores hará que las facturas sean cada vez más asequibles.
Como se puede ver en el artículo HOY ECONOMÍA - El hurto no es el problema, “La solución que presenté en la SEIDE requiere una nueva Ley de Electricidad para implantar reglas de juego claras y estables… Al introducir competencia plena, tales reglas facilitan la reducción del hurto y otros elementos no menos importantes que pueden llevar al sector a ser nuestra marca-país.”
martes, mayo 13, 2008
Can the Power Industry Eliminate its Price Controls to the End Customer?
Can the Power Industry Eliminate its Price Controls to the End Customer?
By José Antonio Vanderhorst-Silverio, Ph.D.
Systemic Consultant: Electricity
First posted in the GMH Blog, on May 13th, 2008.
Copyright © 2008 José Antonio Vanderhorst-Silverio. All rights reserved. No part of this article may be reproduced or transmitted in any form or by any means, electronic or mechanical, including photocopying and recording, without written permission from José Antonio Vanderhorst-Silverio. This article is an unedited, an uncorrected, draft material of The EWPC Textbook. Please write to javs@ieee.org to contact the author for any kind of engagement.
I have selected this article as the eight recommended reading associated with the overdue price control debate [1]. The introduction to the other seven recommended articles was summarized as “The regulation vs. deregulation discussion was about the wrong question. An undiscussed issue during the debate, price control is the key to a properly framed debate. As utilities keep wining rate cases to the regulators, customers are now facing a very large risk of increasing rates as unprepared regulators are part of a flawed system that pushes them to make incredible bets on Intelligent Utility Enterprise and Smart Grid investments.”
It is important to recognize that the “incredible bets on Intelligent Utility Enterprise and Smart Grid investments,” correspond to the combined utility rate case. Under EWPC, the Smart Grid investments will remain on price control regulation with the ordinary approach [2].
Building models for the Smart Grid business case gives another clear example of the systemic crisis of the power industry to contribute to the undiscussed price controls issue. This time, Jagoron Mukherjee brings to the fore in such models new complexity issues introduced to regulators by the systemic crisis [3].
Today’s EPAct legislative and regulatory system was designed for regulators to take an ordinary approach to face simple problems for revising rate structures that can be resolved by three processes: 1) in a piece by piece basis, 2) using existing solutions, and 3) under the guidance of experts and authorities [4]. That approach, which is valid in under normal and stable conditions, cannot be applied under the highly uncertain present environment of the Third Industrial Revolution, which is transforming the power industry with digital technologies. [5].
Referring to modeling Smart Grid benefits required by regulators, Jagoron writes that “Some of these benefits, such as increased customer satisfaction, though hard to quantify, are benefits nevertheless and, depending on the regulatory environment, may need to be considered in the regulatory review process. The rationale to include these benefits is that despite the lack of realization of some of these societal or non-operational benefits, the market or society at large benefits from various aspects of implementing Smart Grid technologies and needs to be considered in these discussions [3].”
The complexity of the regulatory problem is compounded, because utilities will be investing not only in the Smart Grid (SG) but also in the Intelligent Utility Enterprise (IUE) to replace their obsolete business model. [6] The US Government Accountability Office (GAO) is actually asking the FERC to consider cross-subsidization – unfairly passing on to consumers the cost of transactions between utility companies and their “affiliates” [7]. By reading about multi-state regulatory requirements, GAO concerns get multiplied as cross- subsidization complexity increases by involving several states regulators in one utility application.
Jagoron adds that “The costs and the potential benefits of these projects are inherently uncertain, and difficult to quantify, as is the case with any new technology and uncertainty in service level and customer acceptance” [3].This means that regulators have to face a very tough problem, which shows that the regulatory ordinary price controls approach should not apply at least for the very risky and costly IUE systems. The separation of the SG and IUE price controls is the key to solution of the systemic crisis, if most of the uncertainty of the new technology goes to the open market [6].
Adam Kahane, in his book “Solving Tough Problems: an open way of talking, listening, and creating new realities,” implies that legislators and regulators need an extraordinary approach for complex problems that include three different processes: 1) Systemic: the system as a whole (dynamics complexity), 2) Creative: emerging solutions (generative complexity), and 3) Participative: stakeholders and “stickholders” (social complexity) [4].
It is now clear that the simple problem (price control) process does not apply. However, thinking in a detached mechanistic way, instead of a systemic way, regulators seem to be unaware of the difference that involve them in very complex regulatory cost recovery system trap that should not result in revised rate structures. In fact, state regulators are actually calling for a systemic process as they require “that utilities include system-wide benefits into their business case [3].”
In addition, whether they like it or not, regulators are an integral part of today’s systemic crisis and one of the most important contributors to the solution. Their contribution is for state regulators to step aside from the ordinary approach of price control regulation of energy sales, to prudential regulations approach designed to protect customers from supply disruptions and unfair pricing, under the new EWPC market architecture and design paradigm that faces dynamic complexity. [8].
Under the EWPC, that emerged last year from a creative process under the Energy Central Network, complexity is reduced by dividing the system in two: an open commercial market and a closed transportation market, which are designed to mutually reinforce each other in a virtuous way to produce system-wide benefits, as described next [2].
System-wide benefits will be the result of least costs transportation (tightly integrated T&D) expansion plans of the transportation network that include and enable system-wide benefits to the open market. In other words, the least costs expansion plans will consider the investments, operation, maintenance and outage costs forecasts of the whole power system, including the value chain (generation, retail, customer) of the open market.
In the closed market, the smart grid transportation only utility will operate under a regulatory compact. The new compact will shift from the old utility obligation to serve to the new utility obligation to transport, in exchange for tolls that enable investors to get a prescribed regulated return on investment. The necessity, motivation, and incentives to expand at least costs are then part of the regulatory transportation only compact.
The difference to customers between the old and new regulations will be demand response as a condition of service. It is that condition of service that enables a vibrant retail market to be developed by Second Generation Retailers (2GRs) [9] to produce very large coordination saving that maximize system-wide benefits, as some customers are better able than others to contribute to produce the required aggregate demand response every time and everywhere.
That is how the breakthrough system-wide benefits will be the result of demand integration into power system planning, operation and control, which requires considering the large investments made by 2GRs, customers’, and generators, and not just the old utilities investments. The social complexity issue is then solved by 2GRs as they produce the large system-wide coordination savings under retail and wholesale competition by integrating demand.
Coordination savings can be considered in “valuation models… that … quantify societal benefits, such as avoided generation [and transmission and distribution] investment, reduction of greenhouse gases and overall carbon footprint… [3]”. That is also how the EWPC change brings 2GRs and customers’ as an integral part of the solution to the systemic crisis.
As can be seen above, regulators are then able to call for system-wide benefits and transport tolls, but are no longer able to define customers’ energy rates. One way to understand why regulators lose their price control power is the freedom customers should have to invest, or not, given the widely varying perception of benefits from electric power service that they will expect (such as “increased satisfaction due to better service and billing, and wider service and choices [3].”).
Another way to understand these new conditions is that regulators will not be able to control energy prices that depend on customers’ investments that impact their balance sheets and income statements in important ways. While some customers will be able to negotiate prices with 2GRs, most of them will be able to select from the competition the business plan that best fits their needs for low cost and/or high value. As every customer gets the best market deal, the total economy gets the maximum social welfare.
As far for modeling and uncertainty are concerned, the interface standards between the open and the closed markets will be the key. Since 2GRs will actually develop their competitive business models, they will need to invest at their own risk in their Retailers’ Enterprise Solutions that will have standard interfaces for the smart grid. That way, most of the technology uncertainty will be left to the market as is common practice in other industries.
While competition will be absent for the Smart Grid under EWPC, competitive 2GRs replace the regulated stillborn IUE monopolistic retail arms of the old utilities. Operating under the EWPC market architecture and design paradigm, multi-state regulatory requirements difficulties mentioned by Jagoron should disappear in the new EWPC EPAct legislation, allowing the development of the Smart Grid transportation utility under a minimum set of compatible federal rules.
Conclusion: The dead-end of regulator’s capacity for price controls shows up once again, while modeling the Smart Grid business case. Under today’s EPAct, price controls are designed for simple problem, when we are facing a very a tough systemic crisis. A systemic solution requires a EWPC re-regulation EPAct that deregulates wholesale and retail commercial energy transactions, while keeping regulated the Smart Grid reliable transport. A generic framework and valuation model for the Smart Grid might be developed under the EWPC market design and architecture as most of the legislative and regulatory uncertainty disappears under the EWPC EPAct.
References:
[1] An Overdue Debate: Customers’ Price Controls
[2] Free Market and Central Planning, Under R1E2
[3] Energy Pulse article Building Models for the Smart Grid Business Case, Jagoron Mukherjee, Senior Consultant, KEMA,…
[4] “Building Collaborations to Change Our Organizations and the World: System Thinking in Action,” December 1-3, 2004. The 14th Annual Pegasus Conference.
[5] The Electricity Revolution
[6] Leadership Answers What to do First
[7] To Congressional Requesters of Utility Oversight
[8] Shrinking the Regulator’s Jobs
[9] Second Generation Retailers - 2GRs