lunes, mayo 18, 2009

Solución a la Gran Crisis Sistémica de Derechos Adquiridos

Por José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D.
Consultor Sistémico: Electricidad
Arquitecto del Sistema EWPC
Semilla Orgánica del GMH
18 de mayo, 2009

La crisis sistémica de electricidad ha tocando fondo. Se ha convertido en una grave crisis política, social, financiera y ambiental para el país. Al igual que la gran depresión y la presente crisis financiera global, sostengo que la solución definitiva a esta gran crisis sistémica del sector eléctrico es una revolución sociocultural que permita devolver el equilibrio entre los derechos y los deberes adquiridos. Igualmente sostengo que la misma les ofrece inmensas oportunidades a los dominicanos para transformar su sector eléctrico en una plataforma de desarrollo para hacer de la electricidad nuestra marca-país.

En tiempos recientes, el problema principal del sector eléctrico fue el hurto, que hace que muchos usuarios, consumidores y clientes tengan de forma ilegal más derechos que deberes adquiridos. Ahora, el problema principal vuelve a ser el de las tarifas, en que sucede lo mismo, los usuarios de la clase baja que son la inmensa mayoría reciben subsidios cruzados tarifarios que ofrecen más derechos que deberes adquiridos, cuando los consumidores de la clase media tienen más deberes que derechos vía el diseño de dichas tarifas que ya son insoportables.

Otro problema, no menos importante, es que los clientes de la clase alta, que son la minoría, tienen suficiente poder para asegurar más derechos que deberes adquiridos. La crisis de electricidad a nivel de usuarios, consumidores y clientes se trata de un grave problema de gobernabilidad regulatorio.

Esos tres problemas tienen posiblemente su origen el primero en inacción y el segundo en acción de corte populista, que generan más derechos que deberes adquiridos a los usuarios de la clase baja (al igual que los clientes de la clase alta, por razones distintas que se explican a seguidas), pero que perjudican grandemente a los consumidores de clase media, que tienen cada vez más deberes que derechos adquiridos.

El tercer problema nace del gran poder que tienen los clientes de clase alta que participan de sectores productivos organizados, lo que les ha facilitado obtener más derechos que deberes adquiridos, especialmente a aquellos que pueden comprar electricidad como clientes no regulados en el mercado mayorista o a través de dicho mercado, como es el caso de las zonas francas.

Esos tres problemas son los síntomas principales de una crisis de grandes proporciones financieras desde el lado de la demanda. Pero resulta que si también en el lado de la oferta hay más derechos que deberes adquiridos, como aseguran algunos sectores, queda totalmente al descubierto porque el modelo de negocio de las distribuidoras está radicalmente quebrado y necesita cambiarse. Debemos tener mucho cuidado que la situación no se convierta en un estallido social

En la noticia de Diario Libre, BM ve Difícil Conceder Crédito a RD para Frenar Crisis Eléctrica, redactada por José Javier, se informa que “Técnicos de los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo se reunieron con el presidente Leonel Fernández el 20 de abril y le expusieron que el deterioro del sector eléctrico, dadas las circunstancias de los mercados financieros, limitaría aún más las posibilidades de financiamiento externo. Dijeron que existe una oportunidad de romper el círculo vicioso en el sector, siempre y cuando se tomen medidas que implican alza en tarifas eléctricas, baja en subsidios y en las pérdidas y suministro de combustibles.”

La oportunidad que citan es seguir haciendo lo mismo, las mismas recetas, para salvar a las distribuidoras para salvar el sector. Pero lamentablemente, lo que acabamos de explicar es que existen al menos otros tres círculos viciosos que involucran derechos y deberes adquiridos en el sector, que hacen que el modelo de negocio de las distribuidoras haya llegado al final de su vida útil en el país primero que en muchas otras partes. La mejor explicación de la crisis no es el efecto que producen esos círculos viciosos de forma independiente.

El mayor impacto de la crisis sistémica de grandes proporciones es que dichos círculos viciosos se refuerzan mutuamente entre sí destruyendo inmenso valor. Es por la anti—sinergia de esos círculos viciosos que tenemos dicha crisis sistémica que impacta a todos los sectores de la nación, en que el modelo de negocios centrado en el control del precio es la esencia misma del desastre. Ese modelo anti-sistema está obsoleto hasta en los Estados Unidos, como he explicado en el EWPC Blog durante muchas discusiones.

Muchos de los consumidores de la clase media han llegado a su límite y las circunstancias de los mercados financieros están reduciendo su bienestar, convirtiéndolos en usuarios de clase baja una a velocidad importante. La solución a la crisis es pasar del sistema de control de precios socializado y estratificado en las clases baja, media y alta, a un sistema de precios individualizado según el valor que agrega la electricidad.

Las tecnologías necesarias que permiten implantar ese sistema de precios individualizados, en el orden emergente que estamos experimentando, están disponibles para introducir la restructuración EWPC que servirá para reducir continuamente la intensidad de esos círculos viciosos de derechos y deberes adquiridos, para crear un proceso que los convierte en círculos virtuosos. Ese proceso servirá para devolver el equilibrio entre los derechos y los deberes adquiridos y mucho más importante hacer que estos se refuercen mutuamente y creen inmenso valor sinérgico y sistémico para la sociedad dominicana.

Se trata en esencia de una verdadera revolución hacia el comercio justo para enfrentar grandes derechos adquiridos, lo que solo se puede lograr al implantar cambios culturales y sociales de progreso nunca vistos en el país. El control de precios es el principal instrumento de corrupción sutil. Nuestros líderes políticos tienen ahora en sus manos el manifiesto revolucionario de comercio justo que necesitan apoyar para hacer de la electricidad nuestra marca-país.


4 comentarios:

Harold dijo...

Yo tengo una idea simple que podria funcionar. Mi idea parte de lo siguiente:
El sector electrico no se puede eficientizar a menos que exista un minimo nivel y calidad de infraestructura que permita el uso de mejores tecnologias para monitoreo,cobro y que disminuyan el robo de energia.
Como puede construir este minimo de infraestructura requerido? Mediante la destruccion total de barrios pobres y marginados.
Asumiendo que en una etapa inicial se estime que existen unas 850,000 viviendas en los sectores marginados de algunas de las mayores ciudades del pais (el no. 850,000 es aproximadamente el deficit de viviendas en la republica dominicana). Actualmente, el precio de una vivienda de bajo costo es aprox.$150,000 (algunos proyectos publicos se han realido con vivienas de hasta RD$100,000). Esto indica que el reemplazo de unas 850 mil viviendas hacenderia a US$ 3,500 millones de dolares. Aunque esta cifra puede parecer exorbitante, es insignificante en comparacion con los recursos que se destinan al sector electrico (el ano pasado se destinaron US$ 1,300 millones de dolares y hoy el secretario de economia esta solicitando un prestamo de US$300 millones para cubrir problemas en el sector).
Dicho proyecto podria realizarse por etapas contando con prestamos provenientes de organismos internacionales y podria realizarse en un plazo de 5-10 anos.
El mejoramiento de la infraestructura y la calidad de vida de los ciudadanos trae consigo beneficios adicionales: mejoras de servios publicos, comunidades, mejor control y reduccion de la delicuencia, reduccion de enfermedades, etc.
Finalmente, creo que es imposible mejorar los problemas del sector electrico ni mucho menos encontrar empresarios que inviertan en el, si no existe un minimo de capital que facilite el monitoreo, control y establecimiento de responsabilidades en el sector electrico.
Obviamente, con esta inversion debe existir un margo regulatorio y lega que se encargue de enforzar los derechos y deberes de los ciudadanos que consumen energia,entre otras cosas.
Harold Vasquez

José Antonio Vanderhorst Silverio, PhD dijo...

Harold,

Muchas gracias por tu interesante aporte que se suma a cambiar uno de los círculos viciosos del sector en uno virtuoso. Un concepto que entiendo involucra tu solución es el del derecho de propiedad. Otro de los círculos virtuosos ya aborda la cadena de pago que se anclaría en ese derecho de propiedad y en precios justos de mercado.

Soy contrario al "dao" y como escribes de que sería una transición de 5 a 10 años para lograr los efectos de la solución, añadiría que estas viviendas necesitarían ser diseñadas con una gran visión de futuro para que sean eventualmente, sino exportadoras netas de electricidad, al menos sean de consumo neto cero. Las inversiones que se harían se anclarían en ese derecho de propiedad y el financiamiento modular con reenganches crecientes vía de microcrédito.

Es así como, para sacar a la gente de la pobreza, sería necesario empezar por los que tengan mejores condiciones para generar sostenibilidad vía el círculo virtuoso que los haga clientes de verdad en un plazo razonable. Los círculos virtuosos de la salud y de la educación ayudarían a reforzarse mutuamente para sacar la gente de la pobreza y al mismo tiempo aumentar el pastel económico de la nación.

Esas pinceladas, que son necesariamente perfectibles, podrían ayudar a convertir la electricidad en nuestra marca-país.

Harold dijo...

Jose Antonio, estoy de acuerdo con su punto. Lo que planteo es solo un ingrediente mas con lo cual se podria atacar el problema.
Una solucion comprehensiva require atacar todos los vicios del sector electrico al mismo tiempo, aunque sea por etapas, sectores, o grupos sociales.
Si no hemos resuelto el problema energetico es porque las soluciones planteadas hasta el momento por las autoridades se han limitado a pequenos puntos y han dejado vacios en otros. Por ejemplo, de que sirve resolver el problema de generacion si no se establecen derechos de propiedad? tampoco serviria establecer derecho de propiedad sino existe un organismo que los proteja. Mucho menos se pueden establecer tarifas acordes al consumo, si no se reconocen y enforzan derechos y deberes de los ciudadanos que consumen energia.

José Antonio Vanderhorst Silverio, PhD dijo...

Gracias de nuevo Harold. Coincidimos en la esencia de la crisis sistémica y en la necesidad de una solución comprensiva que no deje cabos sueltos.

Una aclaración sobre el esquema de precios justos acordes al consumo. Esos precios serían diferenciados hora a hora y acordes al valor de mercado de la electricidad de alto desempeño. Los precios esperados de esa electricidad se conocerían con anticipación, dependiendo del plan de servicio elegido, y le permitirían a los consumidores de menores recursos dejar de comprar en las horas caras.