martes, enero 26, 2010

Eliminemos lo Más Pronto Posible la Ilusión a la Energía Barata

Un líder realista siempre responde a los hechos, porque realismo significa no hacerse ilusiones.

Peter Koestenbaum




Eliminemos lo Más Pronto Posible la Ilusión a la Energía Barata

Este mensaje es en seguimiento a la valiosa conferencia “Política Energética en la República Dominicana,” organizada por el Congreso Nacional y el Instituto de las Américas, el 19 de enero del 2010. Sobre la misma coloqué un avance con un email enviado con la nota Tres Segmentos de Video sobre Pacto de Política de Electricidad.

En la parte final de dicha conferencia se desarrolló una importante sesión sobre Conservación de Energía. En la misma, el presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de diputados, Pelegrín Castillo, según aparece en El Día Digital, dijo “que para lograr un sector eléctrico eficiente, es necesario fortalecer la institucionalidad y así poder enfrentar con éxito los retos que se avecinan.”

Al proponer una Ley de Eficiencia Energética y Ahorro de Recursos, Pelegrín Castillo “Indicó que… tiene como objetivos la creación de un marco de aprovechamiento de actividades, normas y tecnologías orientadas a conseguir la mayor eficiencia posible en el uso de la energía y establecer un sistema nacional de ahorro de los recursos naturales.”

Cabe notar que el sector tendrá tres grandes leyes que afectan directamente a la industria eléctrica. Resultó evidente de una conversación en el patio del Hotel Santo Domingo, durante un receso, de que los aspectos relativos a la eficiencia energética en el lado de la demanda fueron excluidos de la Ley de Incentivo a las Energias Renovables y Regimenes Especiales 57-07, como también lo habían sido de la Ley General de Electricidad. Como se puede ver más adelante, estas tres grandes leyes generan oportunidades de una significativa creación de riqueza con una mayor integración impulsada por medio de una reestructuración del sector eléctrico.

A seguidas del diputado Castillo, Ramón Flores agregó al tema institucional popularizado recientemente de la despolitización del sector eléctrico, el gran daño al temor populista a ajustar los precios, que incide directamente en la conservación de energía. Por eso necesitamos considerar seriamente la nota de hace un año Plan de Nación sin la Quimera de la Electricidad Barata.

En la propuesta para aumentar la eficiencia, y crear un verdadero sistema (el valor del sistema es superior a la suma del valor de las partes) en el sector eléctrico, es necesario y urgente reestructurar el sector eléctrico con base al modelo emergente de la Electricidad Sin Control de Precios. Ese sistema será el resultado de integrar sinérgicamente los recursos del transporte y de la oferta centralizada, con los del lado de la demanda, entre los que se encuentran la eficiencia y el uso racional de la energía eléctrica, así como la generación distribuida, especialmente la renovable. Al respecto de la propuesta, en la nota eMail Enviado: La Corrupción del Sector Eléctrico Global se Nutre del Control de Precios, aclaré lo siguiente:

“Por la respuesta que Don Celso me ofreció,” luego de que leí el texto de la nota La pregunta a Celso Marranzini y al Gabinete
Eléctrico
“… me parece que no entendió la pregunta.” Cabe aclarar, que en el modelo EWPC el control de precios se mantiene en el transporte de electricidad para poder asegurar que la comercialización libre al por mayor y al detalle a los clientes se haga con base a una electricidad con calidad comercial que sea el resultado de la oferta y la demanda.

La respuesta que Celso Marranzini ofreció a la pregunta que aparece al final de dicho texto ¿Está de acuerdo con que se estudie la EWPC como parte del Plan Energético Nacional? fue que no estaba de acuerdo con eliminar el control de precios por los problemas que se suscitaron con la liberación de los mercados eléctricos al principio de siglo XXI. A decir verdad, precisamente por eso es que solicito que la CNE estudie la EWPC, porque sostengo que esos problemas se superan con el modelo EWPC. Es decir, que lo que dijo Marranzini que anteriormente parecía cierto, podría dejar de ser cierto y abrir grandes oportunidades de desarrollo a los dominicanos.


Es importante aclarar también que el miedo principal a la opción EWPC es que los clientes necesitan responder a precios que reflejan la oferta y la demanda a corto plazo, oponiéndose a la ilusión de la energía barata. Sobre esa ilusión, Peter Schwartz, el renombrado maestro en la Planificación por Escenarios en la Royal Dutch Shell, argumenta en su artículo American Energy Economics: Maximize demand and minimize supply…, que el derecho constitucional a la energía barata es el resultado de una política que los Estados Unidos de América inició después de la gran depresión basado en el paradigma del petróleo barato. Peter escribió (traducción libre de un servidor aquí y en su conclusión) que:

… la energía era abundante y barata durante la primera parte del siglo previo debido a nuestra dotación de recursos naturales, nuestro espíritu empresarial e innovador y a las políticas concertadas para mantener los precios de energía bajos. Esta situación de energía barata duró bastante desde el principio del siglo a durante la década de los años 1960 y debido a que le energía era tan barata durante esa era del alción (ave fabulosa que solo andaba sobre un mar tranquilo), la gente simplemente no tomó en cuenta el costo y la disponibilidad de la energía cuando tomó decisiones de inversión de capital.


En la conclusión de su artículo, Schwartz dice algo que debe guiar nuestro esfuerzo:

No podemos dar marcha atrás, debemos hacer la transición radical de un mundo de energía barata a uno de costo elevado, que tendrá implicaciones con respecto a dónde y cómo vivimos, dónde trabajamos y dónde compramos y jugamos.

Esto desde luego hacer incurrir en una petición de principio de dos nuevas preguntas que tratará en otras notas…

(1) ¿Cuáles son las opciones de política para equilibrar la oferta y la demanda (local)?
(2) ¿Cómo conseguimos pasar una reforma amplia de política energética por encima de la barrera política (por ejemplo, ¿harán los projectos Waxman-Markey/Kerry-Boxer el trabajo?)


Si el derecho constitucional a la energía barata perdió su sustento cuando recién copiábamos ese derecho con la CDE para desarrollar el país, sin tener los recursos energéticos, ni el espíritu innovador que habían tenido los Estados Unidos, es evidente que nos hemos hecho unas ilusiones totalmente desproporcionadas e infundadas. La industria eléctrica dominicana necesita con carácter de urgencia una transformación que coloque en la plena realidad.