domingo, diciembre 23, 2012

Inexorable fracaso capitalización eléctrica


Debajo del artículo ¿Qué del pacto y las soluciones al sector eléctrico? escrito por Ramón Nuñez Ramírez en Acento.com.do el 22 de diciembre, del 2012, Juan Felipe Evertsz Espaillat empezó un comentario diciendo que "todos sabemos cual es el problema...por lo menos los que estamos en ese tema!..eso es un cartel que opera desde BALAGUER..y que se solidifico con el acuerdo de Madrid..."

Con mi segundo comentario debajo de ese artículo, esta fue mi respuesta:

Juan Felipe,

Esta es una prueba del tiempo. Dices que el cartel opera desde Balaguer y puedes estar en lo cierto. Con el GRITO PATRIOTICO POR LA INTERDEPENDENCIA ELECTRICA, el 30 de marzo del 1999 a página llena en el Listín Diario, yo anticipé que se empezó a solidificar desde la capitalización:
El tiempo puede haber convertido la capitalización en un fracaso. Por un celo que ahora resulta ser no sólo infundado, sino desfasado, el gobierno de la República Dominicana, representado por los poderes ejecutivo y legislativo, produjo una Ley de Reforma de la Empresa Pública que puede condenar a los dominicanos a seguir en una estrategia que no se ajusta a nuestras necesidades porque: 
• mantiene la injerencia política en las empresas eléctricas, algo que no estaba en el modelo original boliviano donde el otro 50 por ciento pasaba a fondos de pensión privados; 
• impide la participación de empresas dominicanas, por la forma en que se está reestructurando la CDE, ya que sólo empresas extranjeras pueden precalificar en los concursos; 
• promueve innecesariamente intereses creados en la actividad de comercialización de electricidad, permitiendo que el monopolio de esa actividad se pueda prolongar más allá de lo prudente porque las concesiones de distribución pueden llegar hasta 40 años; 
• separa innecesariamente las actividades correspondientes al monopolio natural de transporte (transmisión y distribución) de electricidad, que en el futuro deberán consolidarse, ya que se podrá generar electricidad a precios competitivos en cualquier parte de la red;
• concentra la atención en grandes centrales de generación, por lo que no está claro como van a participar las fuentes no convencionales de energía; y 
• exige una mayor dotación en la Superintendencia de Electricidad, a consecuencia de tener que servir a todos los consumidores los que estos mismos tendrían que sufragar.