martes, octubre 08, 2013

Una propuesta políticamente estable para modernizar el sector eléctrico

“Tenemos hambre de certeza. Ese es un gran problema. Incluso podría ser ELproblema." -- Adam Frank
© 2013. José Antonio Vanderhorst Silverio, Ph.D.
Ing. Consultor en arquitecturía de sistemas para el sector eléctrico
9 de octubre de 2013.

Con esa cita de Adam Frank empieza el artículo “Wicked policy problems and social learning,” (problemas perversos de política y aprendizaje social) escrito en septiembre de 2013, por el profesor emérito de la Universidad de Otawa, Gillet Paquet en OptimunOnline. Esa hambre de certeza es el problema de la política eléctrica del gobierno dominicano y que he cuestionado en la nota ¿Cuál es la generación que más nos conviene?

Es evidente que en nuestra cultura se hace de la vista gorda en lo que se refiere a los elevados riesgos a largo plazo que conlleva la política de los sucesivos gobiernos desde muchos antes que se impusiera la Ley General de Electricidad 125-01. Sin embargo, todavía no aprendemos que los gigantescos subsidios y apagones que tenemos han sido y continuarán siendo la forma de mantener políticamente estable el país. Aunque mucha gente no lo entiende, la deuda externa que se come el presupuesto es en gran parte el resultado de ese tipo de apuestas en dicho sector eléctrico.

Paquet no es de ahora. En 1989 explicó en el artículo "A Social Learning Framework for a Wicked Problem: The Case of Energy," en Energy Studies Review, que los "problemas perversos en investigación de política tienen dos características: (1) los objetivos son desconocidos o muy ambiguos y (2) las relaciones entre medios y fines son muy inciertas y mal entendidas." En dicho artículo Paquet dijo también que:
La regla para la selección de un modelo marco es simple: el elegido debería tener el máximo poder heurístico y de aprendizaje. Esta es la forma menos objetable para elegir normativamente en el ámbito de política, sin embargo, no es un criterio que prevalece en la mayoría de las discusiones académicas sobre la energía. Los economistas han secuestrado el problema de la energía. Si la energía es un bien común, se puede contar con el mercado, por lo que el argumento es que para asignarlo de la manera más eficiente posible, no hay necesidad de una política energética.
Del artículo The Electricity Without Price Controls Architecture Framework (EWPC.AF), de noviembre del 2009, es fácil comprobar que el modelo marco (arquitectónico) de la electricidad con valor agregado (como renombré el EWPC-AF), tiene el máximo poder heurístico, como se puede ver en la traducción del resumen de dicho artículo:
Un nuevo enfoque para el diseño de políticas de electricidad, basado en la arquitecturía heurística de sistemas, ha dado lugar a una síntesis simplificada emergente de la política regulatoria para la industria eléctrica. En lugar de someterse como se acostumbra en los procedimientos de reglamentación a lo de siempre, el enfoque del modelo marco de la electricidad sin control de precios está a punto de reemplazar al modelo marco de los inversionistas propietarios de empresas eléctricas y sus extensiones adicionales que ha evolucionado con parches analíticos en un sistema extremadamente complejo.
Igualmente, el aprendizaje social para enfrentar objetivos desconocidos o muy inciertos, como también las relaciones inciertas o mal entendidas, entre medios y fines,  se concentrará como explica el artículo del EWPC-AF en una competencia entre arquitecturas (modelos de negocio) en los mercados mayorista y minorista, destinada a lograr la máxima creación de valor. Paralelamente, una red integrada de transmisión y distribución regulada, con objetivos muy conocidos y claros, así como con relaciones ciertas y bien entendidas, es continuamente expandida al menor costo para satisfacer y reforzarse mutuamente con las necesidades de dichos mercados.

El mercado que menciona Paquet en esa cita, no es el mercado que se contempla en la petición. Se trata de un mercado tradicional que puede ser técnicamente factible y económicamente viable, pero que no es socialmente deseable. En contraste, el mercado de la petición está diseñado para ofrecer un Servicio eléctrico sobresaliente, que sigue el ejemplo que nos brindó Steve Jobs para enfrentar problemas perversos, cuando dijo “Hay que comenzar con la experiencia del cliente y trabajar al revés hacia la tecnología, y no de la otra forma."

Puede que al desconocer este nuevo enfoque de la institución del mercado, cabe aclarar que a pesar de la importancia que le da a la heurística, la metodología que usa Paquet no es la de la arquitecturía de sistemas heurística. La que él usa depende de la ampliamente difundida metodología participativa que es inferior a la heurística para tratar problemas perversos.

Examinando nuevas evidencias sobre cómo resolver los problemas perversos, acabo de encontrar en el escrito de septiembre de 2013 de Paquet, que además de ser tecnológicamente factible, económicamente viable y socialmente deseable, el servicio tiene que ser también políticamente estable. Desde el momento en que la modernización del sector eléctrico contribuye a que el Estado pueda definir con la más alta transparencia el costo (spot) de oportunidad de la electricidad, en todo momento y lugar, como aparece en la petición, las presiones de los sectores más poderosos y también de los más humildes, por obtener precios por debajo de dicho costo desaparecen.

El precio de la electricidad tomará entonces el mismo sitial del dinero y la tasa de interés con que se hacen las transacciones económicas en el mercado financiero. Igualmente, con esa modernización desaparece la creencia, ampliamente difundida, de que ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón. No se debe perder de vista, las grandes oportunidades que tenemos para la creación de nuevos negocios y empleos con potencial de exportación.


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