viernes, octubre 10, 2014

El empleo juvenil está en la civilización sistémica

Actualización: todos debemos felicitar a Angela Merkel por su declaración sobre los “trabajos de futuro.” Que yo sepa, ningún otro líder de su categoría había enviado un mensaje tan claro. Ahora bien, debe resultar evidente que la reinterpretación que aparece abajo le aumenta la urgencia y validez a la nota Why the Eurozone leaders must change their common sense first.

Lo primero que hay que hacer para aumentar el empleo juvenil es escuchar atentamente y reinterpretar conforme al sentido común del futuro emergente algo que dijo Angela Merkel en la cumbre sobre el empleo en Milán: los líderes de gobierno deben identificar e invertir cuidadosamente en “trabajos de futuro.” La reinterpretación separa en dos partes esa declaración: 1) lo que los líderes de gobierno deben hacer y 2) la identificación e inversión cuidadosa de los “trabajos de futuro.”



Muchos sabemos que los líderes de gobierno no están en capacidad de hacer eso, porque están equivocadamente protegiendo los trabajos de la civilización industrial y sus mercados saturados. Menos saben que lo hacen con la gran “ayuda” de las instituciones de la banca multilateral, las cuales fueron diseñadas precisamente para proteger dicha civilización industrial. Lo que no todos saben es que los “trabajos de futuro” están en las empresas de la civilización sistémica. En suma, para aumentar el empleo juvenil, es necesario aplicar lo que está amparado en la nota Agenda para transformar la civilización en sistémica.

En particular, la civilización industrial ha generado toda una serie de problemas sistémicos en los servicios públicos de todo el mundo que nos están llevando rápidamente a la 2da Edad Media, como se refleja claramente,  por ejemplo, en la falta de empleo juvenil. Es resolviendo esos problemas, con, por ejemplo, el Servicio eléctrico sobresaliente, donde están las grandes oportunidades de empleo juvenil, no solo en la Eurozona, sino en todo el mundo. Es así como podremos entrar a la Edad Dorada de la primera revolución tecnológica de la civilización sistémica.